“Linfa rara è la lacrima di una cicala”de Antonella Alfano se inspira en el arquetipo poético para representar, mediante una visión teatral y simbólica, la adivinación arcana de la existencia, el significado terapéutico de las palabras y la mágica conjunción entre la intuición y la razón a lo largo del camino iniciático de la vida. Antonella Alfano recorre el conocimiento y la experiencia en torno al aura brillante capaz de iluminar su camino, intersecta el vínculo comunicativo entre el ser humano y su inconsciente, profundiza en el
Molly Bunny: Lou W. Morrison
Cara A
—¿Molly?
Apenas prestó atención a la llamada de su tutora. Últimamente su madre no traía clientes a la casa y aquello empezaba a escamarla. Cualquier cambio en la rutina nunca era buena señal.
—Tu nombre es Molly, ¿verdad?—la mujer le colocó delicadamente la mano sobre el hombro—. Aunque me he fijado que tus compañeros te llaman por otro nombre: Sara…
Dos tierras, una misma voz poética
Ascoreza, mezcla de asco y pereza,hacia los que se muestran sumisos con los poderosos,
mientras que con los débiles se comportan con vileza.
Ascoreza, de la corrupción política,
que todos conocemos con certeza
y no enfrentamos con suficiente firmeza.
Fragmentos de La pregunta 7, de Richard Flanagan
Considerando que ver la televisión en Rosebery había sido, principalmente, una secuencia de actos de creación individual por parte de mi hermana pequeña y de mí, fue irónico volver allí, muchos años después, con un equipo de documentalistas de la BBC. Aterrizamos con un hidroavión en lo que queda del río: uno de los tres embalses.
Desde Viena — 2020, un relato de Pablo Manzano
Extraño las clases de yoga, zumba, salsa, taichí y body combat. Los encuentros con el grupo de movimiento corporal expresivo, las cenas de parejas, los intercambios de parejas, las maratones multitudinarias, los festivales de música, teatro y cine, las tertulias literarias, el coro de la iglesia, el club de swingers, las manifestaciones, las coreografías masivas/reivindicativas en la vía pública, las ceremonias de ayahuasca y temazcal, los paseos en bicicleta con 50 ciclistas y otras actividades de masa crítica.
Jorge Etcheverry Arcaya: Desorden y miedo
Por su constitución quizás delicada, o que parece delicada, J no tiene la proclividad a pasarse el día ordenando papeles, lavando loza sucia, barriendo o pasando la aspiradora, planchando o lavando ropa, etc, contestando sus mensajes telefónicos, su anticuado correo sobe todo imbuido como está, o a lo mejor ya vive así, por un temor vago, siempre presente, que tiene sus alzas y sus bajones según cómo se vaya dando la mano macro o microcósmica.
Génesis: un cuento de Julia Wobken
Un tenue rayo de luz solar logró atravesar las densas nubes de invierno. Debilitado y frenado aún más por las mil y una partículas de procedencia desconocida que formaban la contaminación acumulada de hace antaño, chocó con el vidrio de los gigantescos invernaderos y murió allí, fallando en su intento de contribuir alguna luz cálida a la iluminación artificial. En reemplazo del sol, el centenar de lámparas neón alimentaba las plantas de superalimentos que crecían en macetas eficientes, ordenadas en filas como si fueran soldados.
Memorias de una (No solicitada) existencia: Ernesto Rodríguez
Justo acaba de caer rendido por el sueño, al apagar todas las defensas conscientes del cerebro, es mi turno de emerger como el aspecto inconsciente de la existencia. Como lo dicta la naturaleza de mi percepción cognitiva que se esconde hasta poder emerger en el velo de la noche, poseedora de la capacidad de ser consciente de su propia existencia, y con el sello personal de tener la obsesión de sobre analizar en infinidad de oportunidades todo hecho que pudiera dejar una impresión digna de mención en mi memoria.
Desde City Bell: Damián Jerónimo Andreñuk
Decir especie humana incluye lo siguiente:
latigazos en la espalda de humanos de otra raza.
Quinientos baquetazos a modo de justicia.
Un campo de concentración donde obligan a un hombre
Yo estoy aquí para contar la historia...
El Día del Escritor en Venezuela se celebra cada 29 de noviembre en conmemoración al natalicio de nuestro más universal de todos los escritores, don Andrés Bello, quien nació en Caracas en 1781, es decir, escasamente dos años antes que el Libertador.
Comencemos por señalar, como bien lo apunta el Instituto Cervantes que, el patriarca de las letras americanas, tuvo una larga vida al morir en 1865 a la edad de 84 años, cuando la esperanza de vida en aquellos días era de unos
Pola en el paraíso: Alex Armega
Nada fue como imaginé que sería, nunca lo es. Creí que iba a morir, pero no fue así. Estaba escribiendo en mi mesa de siempre, con mi pluma de siempre, frente a mis recuerdos y al lago azul de Ypacaraí, cuando me convertí en un árbol. Esto no sucedió de un momento para otro, sino muy lentamente, como un gusano que muda en mariposa.
Muchas cosas extrañas ocurrieron entonces.
Incantesimi: Leonardo Lastilla
«Antes de dormir/es sagrado/medir suavemente/el electrocardiograma natural/de mi corazón/que reposa sobre el tuyo». Los versos se encuentran en el libro de Leonardo Lastilla "Incantesimi" (GPM Edizioni, 2025, págs. 100, 11,99 €) y despliegan su dirección emocional en el seductor hechizo de la vida. Leonardo Lastilla aboga por la práctica del lenguaje poético como el arte de combinar el encanto del verso con el deseo de evocar la evocación de una entidad, capaz de describir un ritual de sugestiones en el efecto de la conversación con otro, el
B0014624: Amelia Apolinario
Llegamos al campo de madrugada pero los guardias nos mantuvieron de pie en el tren, apretujados con hambre y frío. Cuando finalmente nos ordenaron bajar, un grupo de prisioneros vino a darnos la bienvenida, estaban limpios y sonrientes a diferencia de nosotros, pensamos que no era un lugar tan terrible y con optimismo dejamos el vagón.
Antonieta Madrid: La arquitecta de las ficciones que habitan la ciudad
Cuando leí la entrevista que publiqué en Letralia —esa conversación larga, franca, llena de silencios que dicen más que las frases— confirmé lo que ya intuía: Antonieta Madrid fue una escritora que supo moverse siempre en las orillas. Entre la crónica y la fábula, entre la docencia y la diplomacia, entre la discreción y la ambición formal. Este texto parte de esa entrevista que yo mismo realicé, y se despliega hacia su trayectoria y su resonancia.
Entre olas y palabras: Yeiner Osorio con Pascual Contreras
(Ambos salen de la sala —porque ya se acabó el almuerzo— al corredor: allí se ubican en un banco que les sirvió de columpio hasta que supieron pisar la pata flotante: sus distancias eran las requeridas y Pascual prendió la grabadora y la dejó mirando a Yeiner —no sacó libreta porque no acostumbra tenerla ante un amigo—).
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Entrevista a Milton Ordóñez: "Viví en pueblos y lugares donde la gente no se suicida porque no conocen esa idea". Por Juan Carlos Vásquez
Hace más de dos décadas, en las calles de Nueva York, tuve la suerte de conocer al escritor Milton Ordóñez. Nuestra primera conversación tuv...














