julio 31, 2013

JOHN BERRYMAN


John Berryman nació el 25 de octubre del año 1914 en McAlester, en el estado de Oklahoma y se suicidó el 7 de enero de 1972. Fue un poeta estadounidense. Se le considera como una de las mayores figuras de la poesía estadounidense de la segunda mitad del siglo XX.

Berryman publicó su primera obra, titulada Poems, en 1942 durante la Segunda Guerra Mundial, y una segunda, Dispossessed, seis años más tarde. La primera obra considerada como una de sus más importantes fue Homage to Mistress Bradstreet, aparecida en 1956. En cuanto al público y la crítica, fue sus Dream Songs, que aparecieron en serie desde 1964, las que mayor acogida obtuvieron. El primer volumen de esta serie, titulada 77 Dream Songs, le permitieron ganar el Premio Pulitzer de poesía, siendo la máxima distinción que puede recibir un profesional de la prensa en Estados Unidos. El segundo volumen apareció en 1968, titulado His Toy, His Dream, His Rest. Un año más tarde, los dos volúmenes fueron publicados en un sólo libro, The Dream Songs.


Cuando John Berryman tenía apenas 10 años, en 1924, su padre, un banquero de Florida, se suicidó, y él mismo sería el primero en encontrar el cadáver. Un tiempo más tarde, su madre se vuelve a casar, y sería por el apellido de su padrastro que adoptaría el pseudónimo deBerryman. La imagen del suicidio de su padre le influiría en sus poemas, ya que en varios de ellos se trata este tema de forma indirecta. Berryman era alcohólico y algunos de sus amigos dijeron que mientras estudiaba en la Universidad de Columbia parecía tener una doble personalidad. Su alcoholismo y depresión le fueron alterando sus capacidades para escribir, hablar en público y trabajar normalmente. Así, en1972, su estado depresivo le lleva a seguir el ejemplo de su padre: se suicida tirándose por el puente de la Avenida Washington en Minneapolis, en Minnesota.









Las canciones del sueño



26



Las glorias del mundo me alcanzaron, me hicieron aria de ópera, una vez.–¿Y qué pasar entonces, Sr Bones?

si tú contármelo quisieras es que.



–Henry. Henry se interesó en cuerpos de mujeres,las entrañas de él eran & eran el lugar de un estupendo éxito.

Estupor. De rodillas, querida. Ponte a rezar.

Todas las prominencias & las suavidades de, Dios mío,
el hundimiento & problema que está metido en Henry,
al mismo tiempo.

–¿Y qué pasar entonces, Sr Bones?tú te pareces como si excitado.

–Se Henry para atrás echó al delito de origen: arte, rimaademás de conciencia de los otros, Dios mío, Dios mío,
y celos ante el (vivo) honor de su país,¿qué otra cosa podía ser más rara?
y descontento con las pandillas prósperas & orgullo.

–¿Y qué pasar entonces, Sr Bones?–Tuve la parte más maravillosa de la suerte. Me morí.


28

Límite de las nieves perpetuas
Era húmedo & blanco & presuroso y en dónde estoy
no sabemos. Estaba oscuro y luego
ya no está.

Quisiera que viniese el pregonero. Parece tal que de comerno hay nada. Estoy excepcionalmente cansado.
Estoy solo también.
Si tan solo llegara aquel extraño con tan poquitas piernas,
diría mis oraciones fuera de mi boca, como siempre.



¿En dónde están sus notas que yo amo?

Las puede haber horrendas; es difícil decirlo.



El pregonero me pellizca pero de alguna forma sientoque él también está de parte mía.

Solo también estoy. No veo el fin. Si pudiéramos todos

correr, eso sería mejor incluso. Tengo hambre.



El sol no está caliente.

No es buena posición en la que estoy.



Si tuviera que hacer todo de nuevono lo haría. ~



– Versiones de Hernán Bravo Varela

Copyright © John Berryman 1969 . Copyright renovado 1997 por Kate Donahue Berryman. Publicado con permiso de Farrar, Straus and Giroux, llc. Letras Libres



Dream Song 14



La vida, amigos, es aburrida. No deberíamos decirlo.

Al fin y al cabo, el cielo destella, el inmenso mar suspira,

nosotros mismos destellamos y suspiramos,

y además, como me decía mi madre cuando era niño

(reiteradamente): "Confesar que estás aburrido

significa que no tienes


Recursos Internos." He llegado a la conclusión de que no tengo
recursos internos, porque estoy profundamente aburrido.
La gente me aburre,
la literatura me aburre, en especial la gran literatura,
Henry me aburre, con sus conflictos & quejas
tan malos como Aquiles,

que ama a la gente y el arte audaz, lo cual me aburre.
Y las colinas tranquilas & la ginebra, parecen un fastidio
y de algún modo un perro
que se ha llevado a sí mismo & su cola muy lejos
hacia las montañas o el mar o el cielo, dejando
atrás: a mí, el bufón.

John Berryman (McAlister, Oklahoma, 1914- Minneapolis, 1972), Selected Poems 1938-1968, Faber and Faber, Londres, 1977.
Versión de Jonio González





Separación como descenso, de John Berryman



" El sol corría en el cielo, el taxi voló; 

había una especie de fiebre en el reloj 

esa mañana. Llegamos a Waterloo



con tiempo de sobra y supe encontrar mi rumbo. 
El café amargo en un pequeño restaurante 
nos dio para conversar. Cuando el tren 
comenzó a andar te vi volverte 
y desaparecer, y las venas de mi cerebro 
estallaron, el tren rugió, los demás pasajeros 
saltaron presurosos, ardiendo el mudable aire 
che si cruccia, oí los demonios maldecir 
y chillar de alegría en ese lugar lejano a la súplica. "


Canción ideal 14. La vida, amigos, es aburrida...



La vida, amigos, es aburrida. No deberíamos decirlo.

Después de todo, el cielo brilla, el majestuoso mar anhela.

Nosotros mismos brillamos y anhelamos,

además, mi madre me decía cuando niño

(repetidamente) “cada vez que dices estar aburrido

significa que no tienes


vida interior”. Concluyo que no tengo
vida interior, porque estoy muy aburrido.
La gente me aburre,
la literatura me aburre, especialmente la gran literatura,
Henry me aburre, con sus aprietos & líos
tan desafortunados como los de Aquiles,

que amaba a los demás y el arte valiente, lo cual me aburre.
Y las apacibles colinas, y el gin estorbando
y de alguna forma un perro
ha sido capturado desvaneciéndose
entre las montañas, el mar o el cielo, dejándome
atrás como a un payaso.













julio 26, 2013

MAHMUD DARWISH. HOMENAJE




Mahmud Darwish no sólo es uno de los más grandes poetas árabes contemporáneos sino también una leyenda viva: sus libros circulan a millares por todos los países árabes y los estadios se llenan para escuchar sus recitales poéticos, acontecimientos irrepetibles que nadie quiere perderse. Hombre laico y moderno, refinado y elegante, Darwish es un palestino de diálogo, aunque su voluntad no se doblegue fácilmente ni esté dispuesto a hacer concesiones humillantes. Una de sus mayores esperanzas es revitalizar la literatura palestina, procurar a toda costa que los problemas políticos no la paralicen. Y para los palestinos, la proximidad física de su poeta es como una fiesta continua, un símbolo de la cultura palestina. No obstante, a pesar de haber alcanzado con creces las metas soñadas, el poeta, desde su actual residencia entre Jordania y Cisjordania, aspira a poder regresar algún día a su tierra natal, Galilea, donde nació el 13 de marzo de 1942.

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DE GAZA. Traducción del árabe: María Luisa Prieto


CADÁVERES ANÓNIMOS

Cadáveres anónimos.

Ningún olvido los reúne,
Ningún recuerdo los separa...

Olvidados en la hierba invernal
Sobre la vía pública,
Entre dos largos relatos de bravura
Y sufrimiento.

¡Yo soy la víctima!”. “¡No, yo soy
la única víctima!”. Ellos no replicaron:
"Una víctima no mata a otra.

Y en esta historia hay un asesino
Y una víctima”. Eran niños,

Recogían la nieve de los cipreses de Cristo
Y jugaban con los ángeles porque teníanLa misma edad... huían de la escuela
Para escapar de las matemáticas
Y la antigua poesía heroica. En las barreras,
Jugaban con los soldados
Al juego inocente de la muerte.
No les decían: dejad los fusiles
Y abrid las rutas para que la mariposa encuentre
A su madre cerca de la mañana,
Para que volemos con la mariposa
Fuera de los sueños, porque los sueños son estrechos
Para nuestras puertas. Eran niños,
Jugaban e inventaban un cuento para la rosa roja
Bajo la nieve, detrás de dos largos relatos
De bravura y sufrimiento.
Luego escapaban con los ángeles pequeños
Hacia un cielo límpido.
Del poemario: La ta´tadhir ´ammâ fa´alta (No pidas perdón) (2004)






LA ÚLTIMA TARDE EN ESTA TIERRA

La última tarde en esta tierra cortamos nuestros días
de nuestros arbustos y contamos los corazones que nos llevaremosy los que dejaremos, allí. La última tarde
no nos despedimos de nada, y no encontramos tiempo para nuestro fin.
Todo permanece en su estado, el lugar renueva nuestros sueños
y a sus visitantes. De pronto no somos capaces de ironizar
porque el lugar está preparado para acoger al vacío. Aquí, la última tarde
gozamos de las montañas rodeadas de nubes. Conquista y reconquista
y un tiempo antiguo que entrega a este tiempo nuevo las llaves de nuestras puertas.
Entrad en nuestras casas, conquistadores, y bebed nuestro vino
de nuestra sencilla moaxaja, porque nosotros somos la noche en su medianoche, y no hay alba portada por un jinete procedente de la última llamada a la oración.
Nuestro té es verde y caliente, bebedlo. Nuestros pistachos son frescos, comedlos,
y las camas son verdes, de madera de cedro, rendíos al sueño
después de este largo asedio, y dormid sobre el plumón de nuestros sueños.
Las sábanas están preparadas, los perfumes colocados en la puerta y los espejos son numerosos.

Entrad para que nosotros salgamos del todo. Dentro de poco buscaremos lo que 
fue nuestra Historia en torno a la vuestra en los países lejanos
y al final nos preguntaremos: ¿Al Andalus estuvoaquí o allí? ¿Sobre la tierra... o en el poema?




PARA NUESTRA PATRIA

Para nuestra patria,
Próxima a la palabra divina,
Un techo de nubes.

Para nuestra patria,
Lejana de las cualidades del nombre,
Un mapa de ausencia.

Para nuestra patria,
Pequeña cual grano de sésamo,
Un horizonte celeste... y un abismo oculto.

Para nuestra patria,
Pobre cual ala de perdiz,
Libros sagrados... y una herida en la identidad.

Para nuestra patria,
Con colinas cercadas y desgarradas,
Las emboscadas del nuevo pasado.
Para nuestra patria cautiva,

La libertad de morir consumida de amor.

Piedra preciosa en su noche sangrienta,
Nuestra patria resplandece a lo lejos
E ilumina su entorno...

Pero nosotros en ella
Nos ahogamos sin cesar





BIOGRAFIA


Mahmud Darwish no sólo es uno de los más grandes poetas árabes contemporáneos sino también una leyenda viva: sus libros circulan a millares por todos los países árabes y los estadios se llenan para escuchar sus recitales poéticos, acontecimientos irrepetibles que nadie quiere perderse. Hombre laico y moderno, refinado y elegante, Darwish es un palestino de diálogo, aunque su voluntad no se doblegue fácilmente ni esté dispuesto a hacer concesiones humillantes. Una de sus mayores esperanzas es revitalizar la literatura palestina, procurar a toda costa que los problemas políticos no la paralicen. Y para los palestinos, la proximidad física de su poeta es como una fiesta continua, un símbolo de la cultura palestina. No obstante, a pesar de haber alcanzado con creces las metas soñadas, el poeta, desde su actual residencia entre Jordania y Cisjordania, aspira a poder regresar algún día a su tierra natal, Galilea, donde nació el 13 de marzo de 1942. Procedente de un ambiente campesino, sus primeros años los pasó en Birwa, una pequeña aldea de Galilea, situada a unos nueve kilómetros de Acre, donde sus padres poseían unas tierras que cultivaban para poder vivir. En 1948, tras la retirada de las tropas británicas de Palestina y la implantación del Estado de Israel, su familia –como miles de familias palestinas- se vio obligada a huir de su casa para salvar la vida. Permanecieron un año en el Líbano y al regresar a Palestina se encontraron con que Birwa había sido completamente destruida por el ejército israelí, al igual que otras muchas aldeas. Tuvieron que instalarse en Dair Al Asad aunque de forma clandestina porque durante el año que habían permanecido refugiados en El Líbano, las autoridades israelíes habían elaborado unos censos, y los que no figuraban en los mismos, no tenían derecho a vivir en el nuevo Estado de Israel.


Clandestino en su propio país y posteriormente ciudadano de segunda categoría en un Estado que le rechaza, el adolescente se refugia en los libros y plasma su identidad con lo único que le queda: el lenguaje. Se lanza a la escritura al mismo tiempo que a la acción política en el seno del partido comunista: a los veinte años publica su primer poemario,Pájaros sin alas, extraordinariamente lírico y muy influido todavía por la poesía árabe clásica. Cuatro años después publica el segundo: Hojas de olivo, mezcla de espontaneidad, musicalidad lirismo y mensaje directo, donde está patente el sufrimiento físico y psicológico de los palestinos dentro del Estado de Israel. En el siguiente poemario, Enamorado de Palestina, de 1966, se advierte la influencia del Mahyar y de la escuela romántica, que se dejó sentir igualmente en sus contemporáneos de todo el mundo árabe. En esta fase su estilo se vuelve más delicado, menos directo, incluso sus denuncias de las condiciones políticas y sociales en la Palestina ocupada se expresan con menos amargura y más nostalgia.








La siguiente etapa poética de Mahmud Darwish se caracteriza por la innovación. En su afán de traspasar los cánones poéticos tradicionales, la voz del poeta sirio Muhammad Al Magut resonó en el joven Darwish como la voz del presente, junto con algunos poetas occidentales como Nazim Hikmet, Louis Aragon, Pablo Neruda o García Lorca, con los que en cierto modo se identificaba; y como muchos poetas árabes se sintió fascinado por T. S. Eliot.



Fin de la noche, de 1967, es el poemario que abre esta larga y madura etapa, en la que se advierte una mayor abstracción. Sin embargo, el poeta siempre preserva la claridad de expresión y universalidad de visión de su poesía utilizando símbolos enraizados íntimamente con su lugar de origen: roca, montaña, árbol, mar... y especialmente la tierra, que para él no tiene un significado únicamente político sino también sagrado, siendo a la vez lecho y sepulcro.



El siguiente poemario: Los pájaros mueren en Galilea, de 1969, es el que según Darwish marcó su primera mutación poética por la amplia utilización del símbolo y el mito, provocando una ola de rechazos. Le acusaron de haber renunciado a sus compromisos y a su concepción anterior de la poesía y de marcar una distancia entre la tierra y él. Este malentendido le persiguió desde sus comienzos pero siempre se resistió a esa "prisión atrayente" que para él suponía seguir estancado en la primera etapa, y escribió poemas todavía más "difíciles" que el lector inicialmente rechazaba pero poco a poco iba aceptando. En Mi amada se despierta, de 1970, amplía el campo simbólico incluyendo figuras del pasado y acontecimientos históricos, tanto del mundo islámico como del cristiano. La figura más relevante es Cristo y el suceso más recurrente es la crucifixión, que tuvo lugar en Palestina, tierra a la que el poeta pertenece, lo cual le arma de una gran fuerza moral y abre ante él un vasto horizonte humano de esperanza y desafío.



El impacto de su mensaje poético, testimonio directo del sufrimiento y la humillación cotidianos en el Estado de Israel, así como su militancia comunista, no pasan inadvertidos ante las autoridades israelíes: le consideran demasiado peligroso para andar suelto y por ello le condenan a arrestos domiciliarios permanentes y numerosos encarcelamientos, lo cual le provoca un intenso deseo de libertad para dar rienda suelta a su creatividad.



Viaja con una delegación de la juventud comunista por diversos países socialistas europeos y, en lugar de regresar, decide instalarse en Egipto, proponiéndose firmemente mantener la distancia entre la práctica de la poesía y la cuestión nacional, aunque era plenamente consciente de que ponía en entredicho su mito. Sin embargo, el alejamiento físico de Palestina en lugar de apagarlo, alimentó el mito porque su voz permanecía en todos los lugares, y defendiendo su derecho a la experimentación, aún a riesgo de ruptura con sus lectores, desafió a los que pronosticaban que no escribiría un solo verso fuera de Palestina porque su vena poética dependía del contacto físico con el lugar, ignorando que la fidelidad de un poeta a los suyos no depende de una acción política directa sino de la sinceridad de la obra.

Su estancia fuera de Palestina supone un gran progreso en el campo de la creatividad: su poesía gana en complejidad y participa plenamente en la aventura de la modernidad poética, aunque nunca abandona su ternura inicial ni su capacidad de transmitir la experiencia palestina. Las imágenes siguen siendo ricas y luminosas, íntimamente ligadas a las experiencias vitales y con gran originalidad metafórica, como demuestra el poemario que abre esta tercera etapa: Amarte o no amarte, de 1972, del que destacan los conmovedores “Salmos” y el poema "Sirhán toma café en la cafetería", que sintetiza a la perfección el estado psicológico del poeta dirigiéndose desde fuera de Palestina a los árabes que permanecen en la tierra ocupada.




A comienzos del los años setenta se instala en Beirut, convirtiéndose en parte activa del movimiento literario libanés. Beirut se rinde ante el genio creador del poeta y desde entonces será su “segunda Haifa”, el ambiente idóneo para estimular su proyecto de renovación cultural. Allí dirige el centro de investigación de estudios palestinos y dos de las más importantes revistas árabes: Shuún filistiniyya y Al Karmel. Durante estos años, Darwish se convierte en la gran voz de su pueblo y se consagra como uno de los más grandes poetas árabes vivos, siendo también testigo de la guerra civil libanesa, tragedia que le inspira numerosos poemas desesperados.

En 1982, tras la invasión israelí del Líbano, Mahmud Darwish se ve obligado a abandonar aquel país para permanecer exiliado en Europa, principalmente en París, junto con estancias en Túnez. Es ésta una etapa de gran madurez artística -según sus palabras, al salir de Beirut se aproxima a la ribera de la poesía- en la que escribe poemas largos, teatrales, con un movimiento especial, numerosas imágenes poéticas y voces variadas. A veces el ritmo se acerca a las canciones con poemas sonoros que son puro canto, especialmente en el poemario Elogio de la alta sombra, de 1983, y el poeta parece que quisiera engañar a la realidad que le rodea, siendo su gran temor que el sueño que sustenta a él y a su pueblo se desvanezca como consecuencia de la interminable tragedia.

En Menos rosas, de 1986, sigue experimentando con la forma y con el ritmo, logrando poemas de exquisita perfección formal y a la vez sinceridad e intensidad de sentimientos. Mezcla de orgullo y desesperación, de resistencia y reconocimiento del monstruo dominante, el héroe de estos poemas lucha hasta el límite de su capacidad, a pesar del exilio y la derrota, aunque sin dejarse guiar por el optimismo fácil. A comienzos de los años noventa, Mahmud Darwish se propone llevar a cabo un proyecto ambicioso: una epopeya lírica que libere el lenguaje poético hacia horizontes épicos. El punto de partida será la multiplicidad de los orígenes culturales, dentro de un espacio temporal visto a través de los prismas del pasado y del porvenir.

Dentro de esta producción, Once astros, de 1992, alcanza una altura poética insuperable en la meta que el autor se había trazado. Es un poemario único, en el sentido de que el poeta consigue despegarse del presente para encontrar en la Historia el lugar que le niegan en la tierra. De este modo, con una mayor capacidad lírica, da un paso de lo relativo a lo absoluto, inscribiendo lo nacional en lo universal. Está compuesto por poemas largos, con una perfecta armonía entre las imágenes y el ritmo, y fuertemente marcados por grandes experiencias trágicas de la humanidad, como la guerra de Troya, las invasiones de los mongoles, la pérdida de Al Andalus o el genocidio de los pueblos indios, con referencias constantes a personajes y a lugares históricos y míticos.

¿Por qué has dejado el caballo solo?, de 1995, es un poemario de profunda simplicidad y a la vez gran elaboración, una biografía poética -tal vez impulsado por el miedo de que el pasado se olvide o se deje escapar- con unos poemas de gran plasticidad en los que el poeta refleja, como en ocasiones anteriores había hecho, su gran sentido del ritmo. En esta vuelta a las cosas primeras, tras una larga travesía poética que se rebela contra sí misma, el poeta se inspira en su intimidad profunda, que no puede desgajar de su entorno porque los elementos primeros tienen también un componente mítico o psicológico. De esta forma compone un canto épico y mítico que narra lo cotidiano pero también cuenta, quizá sin habérselo propuesto de forma premeditada, una historia colectiva.

Los siguientes poemarios: El lecho de una extraña, de 1999, yMural, del 2000, están concebidos como obras arquitectónicas, con una estructura sólida y proporciones muy exactamente calculadas y realizadas con gran precisión. El resultado son unos poemas de gran sobriedad expresiva y a la vez extraordinaria finura, gracia y armonía, compuestos no sólo para ser recitados en su lengua original sino también para ser visualizados.

Firmemente decidido a ocupar el sitio que le corresponde en el panorama poético universal, el poeta trasciende la cuestión nacional para ensalzar su humanidad, aunque liberando a los poemas de un realismo excesivo. Ambos poemarios están inspirados, sin duda, en experiencias vitales del poeta, especialmente Mural, en el que el Darwish muestra una gran maestría técnica, al tratarse de un largo poema en el que logra mantener continuamente una estructura y un ritmo armónicos, siendo asimismo admirable por la economía y la pureza de la composición.

El poema está basado en las visiones y sensaciones que le embargaron durante el breve espacio de tiempo en el que permaneció clínicamente muerto. Por ello, está concebido como una especie de fresco donde aparecen yuxtapuestas de forma impresionista diversas escenas que constituyen lo esencial de su trayectoria humana, salpicadas de diálogos y monólogos interiores. Resulta sobrecogedora la absoluta soledad en la que el poeta se encuentra, convertido en palabra-idea, planteándose cuestiones esenciales que constituyen las preocupaciones más íntimas del ser humano, en un espacio luminoso y libre de barreras. En otra dimensión, es pura esencia fuera del cuerpo; no hay destino geográfico ni mapas sino extrañeza en un mundo extraño. El destierro y la lejanía están en su interior, y la vuelta a la que el poeta aspira es una vuelta al lenguaje, no al país, a los amigos ni a la amada.

Pero, contrariamente a lo que se pudiera pensar, la muerte no es algo terrorífico para el poeta sino un ser vivo, sometido a las normas que rigen a los seres vivos: se ríe, llora, teme, ama, añora y muere, estableciéndose entre ella y el poeta una relación extraña y contradictoria, mezcla de miedo y placer, desesperación y paz. El lecho de una extraña, por el contrario, está compuesto íntegramente por poemas de amor en todas sus facetas, entremezclando, como ya lo había hecho anteriormente, la realidad con el mito y estableciendo numerosas relaciones intertextuales, tanto con la tradición clásica árabe como con el mundo contemporáneo, suprimiendo de este modo las barreras culturales del arte.

Es resaltable a lo largo de la obra una gran austeridad poética: las imágenes quedan reducidas al mínimo para dar un mayor protagonismo a la palabra, auténtico elemento estructural de los poemas. También el ritmo cobra un especial protagonismo en este poemario, en el que el autor despliega su amplia experiencia en las artes amatorias, mostrando la compleja relación hombre-mujer, en la que cada uno se refleja en el otro y a la vez es un extraño para el otro, con la inevitable sensación de soledad que ello provoca.

Hablando en su propio nombre y recreando sus propias experiencias, Darwish muestra una de las visiones más agudas de la creatividad poética árabe actual, ensalzando algo tan aparentemente sencillo y natural como es el amor a la vida y el goce del placer. Desde 1996 vive en Ramalla, donde dirige la prestigiosa revista literaria Al-Karmel cuyos archivos fueron destruidos por el ejército israelí durante el asedio de la ciudad en el año 2002- aunque constantemente es requerido para dar recitales poéticos por todo el mundo árabe.

Su fama se ha extendido también a Occidente, donde goza de gran prestigio, como demuestran los diversos premios literarios obtenidos, entre ellos el Lannan Cultural Freedom Price, en el año 2001, y el premio Príncipe Claus de Holanda, en el 2004.











julio 25, 2013

DANIEL ALEJANDRO GOMEZ, SELECCIÓN DE POESÍA





Daniel Alejandro Gomez (Buenos Aires, 1974), escritor, ensayista y dibujante. Libros publicados: Muerte y Vida (Ediciones Mis Escritos, Argentina, 2006), Sobre Tiempo, Amor y otros Poemas (Editorial Bubok, España, 2009), y la novela electrónica Sembrar Palabras (EBF Press, España, 2002). Publicó cuentos y poemas y ensayos en medios electrónicos y periódicos y revistas impresas: Revista Lilith, Revista Fábula, Revista Hispanic Culture Review, de George Mason University, Georgia, Revista de pensamiento Cuenta y Razón (España). Como dibujante, expone en varias galerías digitales en varios idiomas. Exposición en Galleria IL Bracolo, Roma, Italia, 2008.






BUSCAR TRABAJO

Me dijeron que buscara,
por toda la ciudad,
algún sueldo, alguna mano,
algún abrazo,
algún empleo.
En la tele dicen
que lo peor ya pasó.
Siempre lo dicen y yo lo creí,
cuando en las calles sucias
hice amigos con las latas vacías,
con los suburbios de medianoche,
con los antros de prostitución.
Me dijeron que buscara,
en la España cañí,
hasta que el estómago se me cayera,
hasta dejarme los dedos de los pies en el barro,
hasta que me salieran raíces
en los bolsillos del pantalón.
Pero no había empleo,
y las guitarras desgarradas
de los cantantes urbanos
me despidieron de mi ignorancia,
desde el corazón del mundo,
allá donde la tele
nunca transmite sus discursos.




Imagen: Juan Carlos Vasquez


                                                     La luna negra


Me senté junto al mar,
con mis zapatos destrozados, estrangulados
por los días y por las noches sin empleo.
Un mendigo llevaba sus barbas
como una bandera al viento.
Era más de noche que nunca,
y una luna negra alumbraba
los viejos letreros de Se Alquila.
Algunos perros muertos de hambre
aullaron sin piedad.
Yo me rebusqué los bolsillos
y me llené las manos de frío
y de viento. Nada.
Con la ropa mugrienta, caminé,
caminé, caminé…
Como algo exótico, sopló el viento del mar,
y la luna negra de Alicante bajó,
hasta ser enterrada
en el fondo frío de mis bolsillos.



                                              Un recuerdo desde la cárcel


Un tejido de lluvia se va aparcando
en mi cerebro, el recuerdo leve
de las hojas torcidas, de la tierra
empapada,
de las acequias llenas de cielo.
El guardia civil dejó un rastro de gritos
otoñales,
sus ojos afilados querían tragarme,
el verano lo refleja en las nubes
y se suben las gaviotas con pies de campanarios
en las mañanas ardientes.
El guardia civil guardó sus amenazas encerradas
en bares y en mi cuarto solitario,
tocaba su fusil como la guadaña de su poema,
se palpaba todas las armas de los genitales,
y preguntó sobre mí,
preguntó mucho más sobre mis circunstancias,
y dejó en mi alma los barrotes de humo.



                                                   Poema de la comida social

Fui a buscar comida,
las manos llenas de uñas,
el temblor de las orejas,
el mar con una luna caliente en mis cabellos.
Fui a buscar comida
entre dos chicas permisivas,
cuando marqué como una gelatina
o un temor de guardia civil y policía
el número de teléfono,
y llegó el ruido de la ambulancia,
el perturbado ajetreo de un enfermero.
Con una bolsa de comida
hundí mis pies en el invierno,
entre gente con manos extendidas,
y hogueras en la noche.




Imagen:Juan Carlos Vasquez
                                                    Crónica de una noche



Toda la ciudad era solitaria,
cada uno encerrado en su reja de aire,
y yo con una mochila a cuestas,
con el frío crudo en mis huesos,
cuando la policía de los ojos celestes
me miraba, me hablaba,
me sonreía:
ellos no me querían por no tener dinero.
El aire del mar estaba en los ojos celestes,
toda la ciudad era fría,
llena de comedores, llena de residuos
sociales,
llena de televisores
ebrios de bromas que querían distraer.
La chica de letra judicial, arremangándose,
me dijo que yo tenía un acento ridículo,
y me echó con mi sangre a cuestas,
con la mochila, a sudar
las calles de la ciudad, a llenarme de piedras los zapatos,
a abrigarme los huesos con el ritmo glacial
de la luna, a tener toda la noche
con los olores de las frituras del cuartel.
Un guardia civil de mirada gatuna me dijo:
Felices sueños, y me dijo
que me fuera, y así me dejó,
encerrado bajo la luna
que rodaba como un fantasma
sobre los toros verde oliva.



                                                      Censurando los basurales

El cuartel se alza lleno de camisas verdes,
ahí están con sus ojos de tigre
y las pistolas censurando estómagos.
Ahí están los basurales haciendo sociales,
ahí están las genealogías de los juzgados,
quién tu padre, quién tu madre,
quiénes tus ancestros, limpieza
de venas y cadenas,
en las tierras  
de los toros y el flamenco.
El cuartel, con sus fusiles de claveles
con color de sangre,
el cuartel
con la luna fría como corona,
y el guardia de los ojos de tigre
con una pistola censurando los basurales
llenos de gente.



                                             En las tierras del norte

En las tierras del norte de España,
entre fábricas de tiempos idos,
y viejos edificios con largas mesas
de comidas no sé si caritativas,
preguntaron por la noche de mis tiempos,
preguntaron de qué lugar soy
para saber cómo tratarme.
En las tierras del norte, verdes,
sangrías, toros y aceitunas.
Preguntaron de qué nombre,
de qué idioma, de qué etnia,
los inquisidores inquirieron,
y quisieron limpiar muchas cosas.
Justo cuando las calles se llenaron
de cuerpos desnudos o delgados,
y los platos de restos de sombras.




Imagen:Juan Carlos Vasquez

                                                    Una cárcel extraña


Un hombre con un largo índice
detrás de un escritorio, detrás de unos libros,
indagó en mi piel.
En las tierras verdes
hay muchos como él,
dicen que por allá existen lugares de encierro,
que las cárceles que juzgan a tantos mapas
se pintan con aerosol.
El hombre del índice largo llamó al guardia civil,
y así esposaron mi piel y surgió una ambulancia
de sangre;
sonaron las sirenas en toda la ciudad,
lloraron las olas del mar, la luna
se colgó como una farola.
Todos los días el camarero
me sirve un café de granadas,
hace calor entre las palmeras del sur,
y la cárcel es grande
como las tierras de los toros verdes.
Son cosas que se dicen, me dicen.
Siempre los cobardes dicen cosas que se dicen.
Todo va de cariño, incluso los salarios de monedas,
los salarios sudamericanos.
En las tierras verdes, hoy,
hasta la luna fría parece más delgada.



                                                   La chica de los servicios sociales

La chica de los servicios sociales
me dijo que nada, nada, nada,
no había nada.
Buscó entre las leyes y tratados,
buscó consejo entre las cachiporras
que con ojos celestes hacían guardia en la puerta,
y me dijo que no había nada,
que nunca habría nada para mí
excepto la luna como una moneda de plata.
Monedas, todo lo que yo tenía.
La invité a tomar un café,
tenía para un café,
y ella dijo que tal vez.
Y luego, en las tierras del sur
de España, se hizo la noche:
noche cargada de pintadas
y desempleados de largas barbas,
sucios o sin poder lavarse.
La chica de los servicios sociales
no vino a mi café, y nada, no había
nada entre ella y yo,
todo nos separaba
y su voz en verdad era fría
como las colas de los desempleados
en los servicios sociales.








julio 18, 2013

GALERIA: Dino Masiero Sauber, Raquel Sarangello, Lilian Lújan

DINO MASIERO SAUBER










Dino Masiero Sauber nace en la ciudad de Venado Tuerto (Santa Fe), Argentina. Desde niño desarrolla sus inquietudes hacia las artes plásticas de manera personal, bajo una severa influencia academicista. Su formación es básicamente autodidacta. Dibujante, grabador, pintor, escultor, diseñador, escenógrafo, músico y poeta, egresa de la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), obteniendo los títulos de Licenciado en Pintura y Lic. en Escultura. Realiza numerosas exposiciones individuales desde al año 1987, tanto en dibujo, pintura y escultura y también en exposiciones colectivas y como artista invitado en importantes galerías del país. En el 2004 realiza su primera muestra retrospectiva, en adhesión al Día Internacional de los Museos; Museo de Bellas Artes, ciudad de Río Cuarto, (Cba.) Participa en varios Concursos y Salones de Arte locales, provinciales, nacionales e internacionales obteniendo premios y menciones.






                                  





RAQUEL SARANGELLO











Raquel Sarangello
PRINCIPALES EXPOSICIONES



Año 2008: Exposición permanente en galería de arte La Mucchia (Cortona, Italia).

Exposición en galeria Gala Argentina.

Exposición en galería Arte Gory España.

Año 2007: Exposición en Desde la Clásica, B. Aires, Argentina. Exposición de obras permanente en Miranda, Mercedes (Bs. As). Exposición colectiva en Barcelona, España. Exposición colectiva en Colombia.


Año 2006: Exposición en la Galería Croquis del Barrio de La Boca, Bs As, Argentina.
Exposicion permanente en el Pasaje San Lorenzo (Defensa y Chile), Domingos de 11 a 20 hs. San Telmo, Bs.As, Argentina.
Exposición en Restó Ojalá de Chivilcoy, Pcia Bs. As., Argentina.
Taller de Esculturas en resinas con Aranovich Claudia.
Exposición en Galeria RvanR de San Telmo, B. Aires, Argentina.
Exposición en Galeria Vaezarte de Uruguay.
Exposición en Galeria Saatchi de Londres.

Año 2005: Exposición en la Galería de Arte de Budapest Rusia.
Exposición en el 2º Salón Nacional de Pintura de la Municipalidad de Mercedes.
Participación en subasta de arte para el Festival internacional de jazz, del Teatro libre de Bogotá.
Exposición individual en el Complejo Ameghino-Marín de la ciudad de Mercedes(B).
Exposición grupo CROMOS 4 en la Universidad Museo Social de Argentina.
2da Exposición Artistas Iberoamericanos en el Convent Sant Agustí de Barcelona España.

Año 2004: Exposición en Ayuntamiento de Tenerife, Islas Canarias, España.
Exposición en Universidad Nacional de San Martín, Buenos Aires, Argentina.
Exposición Concurso de Pintura en Complejo Cultural Ameghino Marin de Mercedes, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
Exposición en Olvera Gallery Texas, USA.

Año 2003: Exposición en Galeria Arteescondido de Palermo, Capital Federal, Argentina.
Exposición en 8° Festival del Cine, en Auditorio CCOO de Madrid, España.
Exposición en el Automóvil Club Argentino de la ciudad de Mercedes.
XIX Salón Nacional de Pintura del Colegio de Abogados de Mercedes, Buenos Aires, Argentina.

Año 2002: Exposición y Subasta a beneficio de Caritas Argentina VICENTINOS de Mercedes,.Bs. As., Argentina.
Exposición en Museo Sívori de Premio Belgrano, Buenos Aires, Argentina.

Año 2001: Seleccionada Salón Nacional de Artes Plásticas "La mujer y su protagonismo cultural" en Museo de Bellas Artes Bonaerense La Plata (Bs.As., Argentina).
XVIII Salón Nacional de Pintura, org. Colegio de Abogados del Departamento Judicial Mercedes (Bs. As., Argentina).
VI Salón Mercosur Premio Juanito Laguna, org. Fundación Volpe Stessens (Argentina).

Año 2000: XXII Salón Nacional de Pintura en el Museo "Fernán Felix Amador" Luján (Bs. As).

POSEEN SUS OBRAS
Galería de Arte Masat (España) 
Gallery Olvera de Texas USA
Galería de arte La Mucchia, Italia. 
Fundacion lucha contra el Sida de Madrid, España.
Gallery Rainbow Russian School in Budapest (Rusia).
Colecciones privadas de Italia, España y Argentina.
Colecciones privadas de Irlanda, Estados Unidos, Perú y Costa Rica.

OBRA GRAFICA
Pintura DESPERTAR (óleo). Incluída en el libro de poemas DIARIO DEL OLVIDO, del escritor español Ruben Claros.
Revista de Humanidades LICEUS de España.
Revista (y magazine one line) BOHEME ART (Francia). Nota periodística y obras.



                               




LILIA LUJÁN









Lilia Luján (México, D. F. 1965) es una artista plástica autodidacta que desde que iniciara su andadura por el mundo del arte, ha participado en más de 60 exposiciones individuales y colectivas que le han llevado por diferentes países de América y Europa. Desde temprana edad, se sintió fuertemente atraída por la pintura y la sensación de capturar la fuerza que emiten los colores la decidió a realizar sus primeros cuadros y, desde entonces, no ha parado. Con una copiosa obra, en la que incluye arte objeto, abarca múltiples formatos, técnicas y temáticas. Lilia Luján ha conseguido desarrollar una particular personalidad artística, si bien —y como ella misma reconoce— ha bebido en las fuentes de los más excelsos de la pintura contemporánea: Matisse, Kandinsky, Miró y Picasso por citar los más importantes, que dejaron una impronta en sus primeros trabajos pictóricos. 


Sin embargo, la observación detenida de la obra de Luján de los últimos años indica de manera clara que —libre ya de cualquier influencia— ha conseguido desarrollar una personalidad que es, sin duda, un fiel reflejo de la suya propia. Su pintura sorprende incluso, a quienes por primera vez acceden al conocimiento de sus obras; tanto por la temática, como por el colorido, los fuertes contrastes y singulares nombres con que ésta artista denomina sus cuadros, los cuales sugieren sutilmente una gran profundidad, enviando intensa comunicación subliminal a nuestra mente. La temática de su pintura mezcla de manera casi irreverente, figuras antro y zoomorfas, en provocativas combinaciones no exentas de una sutil aureola erótica que consiguen capturar desde el primer momento, la atención del observador. 



Lilia está convencida que es la fuerza y la energía que despiden los colores con los que trabaja, los que le permiten dedicar largas horas a una obra hasta conseguir su objetivo porque —según dice— «la pintura es posiblemente, una de las actividades más solitarias del mundo porque el artista se enfrenta a las corrientes de su propia imaginación que finalmente emergen, traducidas en trazos y colores hasta plasmarse en el cuadro». 



«Trabajo sin una idea preconcebida necesariamente». «Básicamente el pintar es para mí un ejercicio catártico». Y por otra parte «el hecho de no haberme propuesto nunca una limitación artística me ha permitido experimentar con posibilidades de lo más diversas ya que utilizo una gran variedad de elementos y materiales acrílicos, óleos, tintas, esmaltes, arenas, polvos de mármol; y soportes de madera, tablex, cartón, papel y lienzos entre otros». La libertad que le proporciona el hecho de no encasillarse en ningún género, técnica o tema deliberado, tiene como resultado final el realizar obras de su completa satisfacción.


—«La posibilidad de trascender a través de la pintura me emociona profundamente...y el día que mi propia pintura no me guste, dejaré de pintar» —dice Lilia. Con obras repartidas por múltiples países, sus pinturas se encuentran en poder de Fundaciones, Organizaciones Culturales, Colecciones Particulares y también en la Universidad Autónoma de Madrid y en la Universidad de Alcalá, en las que su obra forma parte del patrimonio artístico. 

Su sensibilidad, tanto artística como personal, le ha llevado a participar en campañas de ayuda organizadas por la Cruz Roja Española y la Asociación Iberoamericana Simón Bolívar a favor de los pueblos de Bosnia (1996), Sudán (1998) y con Médicos sin fronteras para Centroamérica (1999), con la cesión de los derechos de reproducción de algunas de sus obras para imprimirlas en diferentes artículos con el objeto de recaudar fondos para éstas instituciones.

Entrevista a Lilia Lujan por José Antonio Ruiz Estrada - 
ARTE × LILIA LUJÁN × PINTURA
Lilia Luján: La conceptualización de la figuración