Desde Viena — 2020, un relato de Pablo Manzano

Ilustración en tonos sepia y rojo herrumbre que muestra a un hombre pensativo con una taza, una mujer haciendo yoga y siluetas danzando al fondo, evocando la nostalgia de la vida colectiva antes del aislamiento.

Extraño las clases de yoga, zumba, salsa, taichí y body combat. Los encuentros con el grupo de movimiento corporal expresivo, las cenas de parejas, los intercambios de parejas, las maratones multitudinarias, los festivales de música, teatro y cine, las tertulias literarias, el coro de la iglesia, el club de swingers, las manifestaciones, las coreografías masivas/reivindicativas en la vía pública, las ceremonias de ayahuasca y temazcal, los paseos en bicicleta con 50 ciclistas y otras actividades de masa crítica.

Echo de menos las dinámicas grupales, encontrarme con gente y gritar: “¡30.000 desaparecidos, presente!” Extraño las presentaciones de libros de escritores célebres, y las fiestas en la playa, una playa repleta o la sala repleta de un cine con un tipo detrás comiendo chips y haciendo ruido con la bolsa y otro a mi lado que se ríe porque sí y luego ronca. Añoro los rituales del centro holístico, los seminarios de género, los cursos para aprender a hacer cerveza y las sesiones del grupo de terapia artística. Extraño mucho a aquellos con quienes comparto simpatías y antipatías, los encuentros vivenciales de energía femenina antipatriarcal y el fútbol semanal con hombres adultos que se siguen tomando muy en serio lo de bajar a defender. Extraño ir a un bar, a un restaurante, dispuesto a asesinar y morir asesinado por una mesa. Extraño los entrenamientos de crossfit y las sesiones de atadura erótica, extraño juntarme con los buenos para hablar mal de los malos o con los malos para mofarnos del buenismo, mientras me pregunto cuándo volveremos a reunirnos en la cooperativa de consumo agroresponsable, autogestionado y popular. Se extraña todo tanto, hasta los suicidios en grupo extraño. Pero lo que más echo de menos, sin duda, lo que más añoro es viajar.

Actualización de estado: las partidas de póker, las ceremonias de la Logia, las tardes jugando al bike-polo, los partidos de ping pong entre nudistas, el grupo con el que salimos por el bosque para abrazar árboles...


Pablo Manzano es argentino y vive en Viena. Es el autor de los siguientes libros de ficción: El rencor de los bufones, El puente de la jirafa (Barataria, España, 2006 y 2008), El asesino de canciones (Tandaia, España, 2017), Celebración (Equidistancias, 2022), Spoiler (Batata Libros, Argentina, 2025).


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