No se cómo te sientes querido amigo mío
pero a mí la vida sigue mordiéndome con dientes de bestia
así que no me queda otra
que también morderla
Tiro el cigarro y cruzo la calle con paciencia
No se cómo te sientes querido amigo mío
pero a mí la vida sigue mordiéndome con dientes de bestia
así que no me queda otra
que también morderla
Tiro el cigarro y cruzo la calle con paciencia
DeMiráMendoza: Edicones Simples, 2005
mirá
mirá si no llegan a tiempo esos mensajes
y tu objetivo no se cumple
como afanosamente habías planificado
mirá si tu maestro se muere justo en ese momento
Hace más de dos décadas, en las calles de Nueva York, tuve la suerte de conocer al escritor Milton Ordóñez. Nuestra primera conversación tuv...