Todos jugaban en la playa, pero Roco, preocupado, miraba al mar. La espuma que dejaba el agua al chocar contra la arena salpicaba sus pies y sus ojos se mantenían fijos hacia el horizonte. Era una tarde idónea para relajarse. Los niños corrían con sus pelotas, las señoras tomaban el sol recostadas
Mostrando entradas con la etiqueta Octavio Castillo Quesada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Octavio Castillo Quesada. Mostrar todas las entradas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
ENTRADA DESTACADA
«Inéditos entornos de Jaime Saenz», reportaje a Gisela Morales, por Juan Carlos Vásquez [*]
Foto: Javier Molina Barrios Conocí la obra de Jaime Saenz en un viejo sótano de un edificio en Manhattan en el año 2002. La ...