I
¿Cuánto había esperado? ¿Una hora, una semana, un mes? ¿años? Hasta este momento era difícil asignarle una cifra al tiempo.
II
Como todas las mañanas Samir se levantó como pudo. Decir que su cuerpo había dejado de funcionar como antes, era caer un
Hace más de dos décadas, en las calles de Nueva York, tuve la suerte de conocer al escritor Milton Ordóñez. Nuestra primera conversación tuv...