De sus pechos salía niebla que escapa.Era un fruto dulce y adictivo.No una mandarina.No un higo.Dos toronjas dulces y ácidas, según la pasión.Pulpa que maravilla.Color rosado.Jugo que embruja.Olor que hace latir el corazón.
Un oasis en el desierto de los hombres.Su saliva el mar que refresca.




