No comprendían los garabatos en las paredes, extraños y deformes, dibujos casi infantiles hechos con carbón.
Bueno, con varitas de neomadera quemada.
Estoy seguro de saber qué es lo que estaba haciendo Bil allí
Hace más de dos décadas, en las calles de Nueva York, tuve la suerte de conocer al escritor Milton Ordóñez. Nuestra primera conversación tuv...