"El arte de la escritura como acto ritual: Conversación con el autor Alberto Jiménez Ure". Por Juan Carlos Vásquez

"El arte de la escritura como acto ritual: Conversación con el autor Alberto Jiménez Ure". Por Juan Carlos Vásquez

«No es lícito inclinar volitivamente la cerviz frente a criminales con poder de mando político» (A. J. U)

El profesor Enrique Plata Ramírez, Doctor en Literatura Iberoamericana por la Universidad Complutense, uno de los principales investigadores de Literatura en la Universidad de Los Andes de Venezuela, dice de Alberto Jiménez Ure: 

§ -«Es un escritor que no necesita presentación alguna. Su amplio trabajo narrativo, ensayístico y poético no sólo es bastante conocido sino que es analizado y reseñado en las más importantes universidades nacionales e, inclusive, en algunas del exterior como la Universidad de Salamanca y la ya citada Complutense

Susana Medina: De la alquimia de las palabras a la creación de mundos | Entrevista por Juan Carlos Vásquez (*)

Mi escritura tiende a ser bastante visual, a utilizar espacios paradójicos, metáforas visuales: colillas, mariposas, zapatos, objetos, charcos. Ese es el caso tanto de Cuentos Rojos como de Los juguetes filosóficos.


-¿Qué te impulsó a ser escritora? 

De adolescente, cuando tenía 14 años o así, escribía poemas nefastos, como hacemos muchos adolescentes. Por aquel entonces,

Conversando con Antonieta Madrid: una mirada a su obra literaria y a su proceso creativo. Por Juan Carlos Vásquez [*]

Conversando con Antonieta Madrid: una mirada a su obra literaria y a su proceso creativo. Por Juan Carlos Vásquez

—¿Cuál fue la razón determinante para que Antonieta Madrid se viese impulsada a escribir?
—AM: Creo que lo que me impulsó a escribir desde muy joven fueron varias razones, aunque ninguna fue determinante. En primer lugar, las lecturas con las que ya contaba: a los doce o trece años,  me había leído “Los Caminos de la Libertad” (“La edad de la razón”, “La muerte en el alma” y “El aplazamiento”), de J. P. Sartre; los libros de Marguerite Duras y Nathalie Serraute; 

"Reflexiones sobre la fealdad, la seducción y la mentira en 'Medinaciones' de Susana Medina"

Diablo, portada de Reflexiones sobre la fealdad, la seducción y la mentira en 'Medinaciones'

Porque ... ¿Lanzar fealdad al mundo, tiene un efecto reverberante?

¿La fealdad produce un efecto vivificante, un poco como la muerte o tal vezcomo la violencia, como si la fealdad fuera una violencia visual?

¿Qué diferencia hay entre la fealdad y la repugnancia ante la fealdad?

La fealdad es siempre social, no existe en la naturaleza. Es posible que la fealdad sea una versión del miedo a lo desconocido.

Entrevista al actor Eliezer Ortiz. Un convivio teatral- cinematográfico, por Juan Carlos Vásquez [*]

“Talento sin esfuerzo y disciplina es tiempo perdido”

Con dos décadas de trayectoria y el respaldo de profesionales de la talla de Mel Shapiro o Sir Anthony Hopkins, el actor puertorriqueño Eliezer Ortiz se perfila como una de las figuras latinas emergentes de la actuación. El escritor venezolano Juan Carlos Vásquez conversó con él sobre su trabajo y sus proyectos. “Esta carrera es para personas que son de verdad bien fuertes internamente porque son muchas las tempestades que hay que enfrentar, es una carrera para quien resista más.

Luis Benítez y su visión del mundo a través de la poesía: Un reportaje exclusivo. Por Juan Carlos Vásquez


¿Cómo se fue configurando tu identidad como poeta a partir de tus primeras lecturas y descubrimientos literarios?
Comencé a escribir —a intentar escribir literatura— a los 11 años. Recuerdo que se trató de un pseudocuento titulado El Alfiler, que felizmente no conservé. Luego insistí con algunos otros relatos, de los que sólo recuerdo un título: La Rata Verde, con el que gané un concurso de la escuela secundaria que me llenó de orgullo y confusión. 

"El arte como reflejo del absurdo humano: entrevista con Rennon Mariano". Por Juan Carlos Vásquez


Rennon Mariano es un artista urbano cuya obra se sumerge en las entrelíneas del submundo de San Francisco y en la imponente majestuosidad del distrito financiero. 
Sus obras capturan la absurda naturaleza humana, revelando una expresión que brota de la catástrofe y la decadencia. En esta entrevista, nos adentramos en su visión y en el proceso creativo que lo convierten en un maestro singular de su ámbito.
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–JUAN CARLOS VÁSQUEZ: Llevas una década escribiendo. ¿Cómo fue ese proceso de encontrar una voz propia dentro de esos diez años?
–RENNON MARIANO: Fue un camino de ensayo y extravío. Experimenté con géneros y estilos muy distintos, y en esa fricción fui descubriendo algo que reconocí como mío: una voz que no busqué deliberadamente, sino que emergió de la repetición y del error.

JCV: Antes de la escritura, tu vida transitó por territorios muy distintos: electricista, bartender, actor. ¿Qué le debe el escritor al hombre que hizo todo eso?
RM: Trabajé de electricista y de bartender en Universal Studios mientras estudiaba teatro en la UCLA. Luego vino el teatro, el cine, la televisión. Supongo que el escritor le debe al actor el hábito de observar sin ser visto, y al bartender la costumbre de escuchar lo que la gente dice cuando cree que nadie le presta atención.

JCV: ¿Podría nombrarnos algunas de esas obras?
–RM: En teatro trabajé con textos de George Bernard Shaw —Captain Brassbound's Conversion— y de Tennessee Williams: Camino Real, en el Music Center; también Night of the Iguana y The Milk Train Doesn't Stop Here Anymore. En televisión, Machismo Bag, de ese mismo autor. En cine, Chance of Habit, con Elvis Presley, y luego hice el papel de un delincuente de preparatoria en Red Sky at Morning, con Claire Bloom.

JCV: Trabajaste textos de Williams tanto en teatro como en televisión. Ese tránsito del escenario a la pantalla, ¿cómo moldeó tu manera de entender la narrativa antes de que te convirtieras en escritor?
RM: El escenario te obliga a habitar un personaje en tiempo real, sin red. La pantalla, en cambio, te permite el error, la corrección, el montaje. Aprendí las dos disciplinas y en algún punto entendí que la escritura se parece más al teatro: no hay corte posible, la palabra queda. Lo que Williams me enseñó actuando fue que el subtexto importa más que el texto. Un actor que dice exactamente lo que dice su personaje ha fallado. Un escritor que dice exactamente lo que quiere decir también. Eso lo supe primero en el escenario, mucho antes de saberlo en el papel.

JCV: Tennessee Williams aparece varias veces en tu trabajo como actor. ¿Qué encontraste en él que todavía te acompaña como escritor?
RM: Respeto profundamente su obra, aunque no su vida privada. Williams sabía que el drama verdadero no estaba en los grandes gestos sino en la fractura pequeña, en lo que un personaje no puede decir. Eso es lo que me interesa: el espacio entre lo que se habla y lo que se calla. También Pirandello me marca, pero por otra razón: en él la identidad nunca es estable, siempre está en disputa.

JCV: ¿Qué le inspira a escribir?
RM: Una contradicción profunda que veo reproducida en millones de rostros.



JCV: Hábleme de su obra. ¿Hay algún texto que en este momento lo tenga particularmente ocupado?
RM: Mi último poema, aunque no puedo decirte el nombre porque en este preciso momento estoy pensando en cambiarlo. ¿Ves a esa gente que camina? Todos, o casi todos, son robots. Sus gestos, sus movimientos están fabricados por esa enorme industria de la publicidad y el consumo. Siguen un patrón impuesto por corporaciones que son capaces de predestinar sus muertes porque conocen sus angustias, porque saben el desequilibrio mental que van causando. Mi texto intenta unificar dos espacios, provocar una reflexión, forzar una pausa brusca. Hay que detenerse y mirar alrededor, preguntarse quiénes somos y hacia dónde vamos. Si no lo hacemos, pasaremos por este mundo sin haberlo habitado: viviremos sin vivir, sin rozar siquiera lo más grandioso que existe: la espiritualidad humana.

JCV: ¿Por qué abandona Los Ángeles y se establece en San Francisco?
RM: Los Ángeles se fue convirtiendo en una ciudad muy violenta. Todos los días el mismo espectáculo deprimente: helicópteros sobrevolando, disparos. Años atrás había vivido un tiempo en San Francisco y, aunque era muy joven, aquella estadía me dejó una sensación que no supe nombrar pero que nunca se fue. Es como cuando intuyes algo superior sin tener plena conciencia de ello: sabes que tienes que ir, aunque no sepas exactamente por qué.

JCV: ¿Utiliza algún estímulo para escribir?
RM: El alcohol.

JCV: ¿De qué manera el alcohol abre esa vía que no encuentra en otro estado?
RM: Es un intoxicante que me desplaza de lo que siempre creí como realidad. Desde ese desplazamiento aparecen reflexiones que de otro modo no llegarían. Es una conexión que se vuelve posible cuando los sentidos están completamente abiertos.

JCV: ¿Y qué es la realidad para usted?
RM: Lo que habita en quienes no tienen imaginación.

JCV: ¿Existen otras formas de estimular la imaginación, superiores al alcohol?
RM: Por supuesto. La creación del universo está conectada con la conciencia, hay mucha energía en eso. Para algunas personas es más fácil unificar esas fuerzas y proyectar auras hermosas; muchos no necesitan estimulaciones externas como las que yo uso. Pero hay que saber también que cualquier vida puede ser corrompida por el concepto de la muerte. Te doy un ejemplo: el Diablo es una sombra. Si no le das poder, no tiene ninguno. Somos nosotros quienes lo generamos todo.



JCV: Te he visto caminar por el Tenderloin repetidamente, como si estuvieras buscando una respuesta. ¿Qué es lo que buscas ahí?
RM: El Tenderloin es el corazón de San Francisco, pero está muriendo. Busca su renacimiento. Yo también te veo caminar a ti, pero como eres quien me entrevista, no te preguntaré tus razones. Al menos, no todavía.

JCV: ¿Cuál es su relación con las publicaciones digitales? ¿Las usa, las desconfía, las ignora?
RM: No me interesan demasiado. Tengo algunas páginas donde publico mis textos, pero no lo hago para difundirlos sino por miedo a perder lo que escribo. Dicho esto, creo que nada en el universo ocurre por accidente.

JCV: ¿Y la literatura en castellano? ¿Le dice algo?
RM: No he leído mucho en ese idioma, pero me interesa explorarla.

JCV: Hay una contradicción ahí, porque sabemos que quieres escribir en castellano.
RM: Más que escribir en castellano, me gustaría traducir mis textos. Llegar a un público más amplio. El idioma como puente, no como territorio.



JCV: Cuando observo tu obra encuentro una tensión constante: ternura y violencia, casi en la misma línea. ¿Creas para resistir, para sobrevivir, o simplemente porque no te queda otra salida?
RM: Creo porque no me queda otra salida. La ternura viene del niño que todavía me habita; la violencia, del mundo que me empuja todos los días contra la pared. En esa fricción se enciende la chispa. No es resistencia ni supervivencia: es una necesidad. Si dejo de crear, me convierto en uno de esas personas programada que tanto temo.

JCV: Han pasado diez años desde que llegaste al Tenderloin. ¿Qué le queda de ese barrio al escritor que eres hoy, y qué le ha quitado?
RM: Me ha dado el único material que considero honesto: la degradación sin disfraces, la belleza que aparece donde nadie la busca. Un borracho que recita Shakespeare en una esquina de Leavenworth a las tres de la mañana vale más que cualquier taller literario. Lo que me ha quitado es la ilusión de que el arte puede salvarte. Aquí he visto morir a gente con mucho talento. El Tenderloin no respeta el talento, no le importa. Eso, paradójicamente, es lo más honesto que me ha enseñado: crear sin esperar ningún tipo de redención.

JCV: ¿Quisiera añadir algo?
RM: ¿Conoces a Prometeo? Le robó el fuego a los dioses y se lo entregó a los mortales. Los dioses no lo perdonaron: lo encadenaron a una roca y cada día los pájaros le devoraban el hígado. La poesía es así: es divina, pero es un robo al cielo.



Rennon Mariano nace en la ciudad de Los Ángeles, California. Estudió teatro en la UCLA. Participó en las películas Chance of Habit (Elvis Presley) y Red Sky at Morning (Claire Bloom), entre otras. Desde hace diez años reside en el particular barrio de Tenderloin, San Francisco. Sus escritos aparecen en las antologías poéticas Poems from the Land of the Dead: An Anthology of Creative Writing and Visual Arts; 5 Minutes in the Tenderloin: An Anthology of Words and Art from the Tenderloin; y Tracks: Leavenworth Street Anthology, Central City Writers' Workshop.
Entrevista realizada en San Francisco, noviembre de 2006. Publicada en el número 7 de Herederos del Kaos. Edición y dirección: Juan Carlos Vásquez.


Nota del autor:
San Francisco llegó después de Nueva York, al cabo de casi cuatro días de viaje en autobús Greyhound, cruzando el país por tierra. La ciudad recibió al viajero con su geografía abrupta y su luz particular, esa que no se parece a ninguna otra de la costa. Las primeras semanas transcurrieron en la divagación: el Tenderloin era un territorio que había que aprender a leer antes de habitarlo. El primer alojamiento fue el hotel Warfield, en Taylor Street, una pensión de nombre europeo y vocación marginal. Después vino la Ellis Street, a pocas cuadras, en el mismo barrio, como si el perímetro se fuera cerrando naturalmente alrededor de un centro que todavía no se sabía cuál era.

Fue en el Writers Workshop de Leavenworth Street y la 146 donde ese centro apareció. Un espacio de lecturas de poesía y tertulias literarias donde la palabra circulaba sin las formalidades del circuito cultural establecido. Ahí, entre voces que recitaban desde la experiencia directa de vivir en uno de los barrios más complejos de la ciudad, estaba Rennon Mariano. Lo que siguió fueron varias conversaciones, muchas cervezas y finalmente esta entrevista.




Desde New Jersey: Laura Orvieto nos habla de "Huellas en la Arena". Por Juan Carlos Vásquez

Desde New Jersey: Laura Orvieto nos habla de "Huellas en la Arena".  Por Juan Carlos Vásquez

Yo no elegí ser escritora, es más no lo soy. Es la tarde que me elige a mi, es este día sin sol. La lluvia, el viento que mueve las hojas de este árbol viejo al que me arrimo. La melancolía del ayer, el temor y la alegría del mañana. ¿Por qué siento las cosas de esta manera? ¿Por qué me quedo a pensar y no me voy como el resto a ponerme tetas postizas? El mundo se detiene ante mí, para mí. Yo tan solo lo admiro, lo analizo. Yo solo escribo."

Posdata del ultimo cansancio: un poema de Amarilis Tavárez Vales

Posdata del ultimo cansancio: un poema de Amarilis Tavárez Vales

Posdata del ultimo cansancio

ante tanta visión de historia y prehistoria,
de mitos,de verdades a medias —o a cuartas—
ante tanto soñarme, me vi..."
Angelamaria Davila


Me arranco la vista, los dedos, la risa
me arranco la piel que cubrí con espinas,
la venda sangrante que al silencio me obliga,
las uñas, la ropa, el arsenal de la conquista,
la nacionalidad inerte y la provincia.
El buzón, el seguro social, la franquicia,

"Entre micciones y pensamientos mágicos: la poesía de Eduardo Espósito"

"Entre micciones y pensamientos mágicos: la poesía de Eduardo Espósito"


Una Ciencia Micción

Abrir la cremallera
por una vez
por un minuto
Bajarla en forma lenta
y espontánea
sin atenuantes
sostener
el calzoncillo entre los dedos
asomando la oculta humanidad
adormecida

'Escorias', una novela inédita de Alberto Jiménez Ure

'Escorias', una novela inédita de Alberto Jiménez Ure

Alberto JIMÉNEZ URE

Escorias

[Dedicatoria]

«Dedico esta breve novela a todas las prostitutas que durante juergas nocturnas en malolientes tascas conocí, a las que se enmascaran y las que explícitamente se exhiben en venta a cualesquiera malviviente [hombre, lesbiana u homosexual]por billetardos: licores, drogas o por el placer suicida de socavar su reputación personal o la criminal conducta de abatir la existencia de quienes [presas del desamparo, despecho o depresión] dembulan por los nada odoríferos establecimientos donde se dispensan bebidas,

«Arte Poética» y «Contrapoètica», dos textos de Leo Zelada

«Arte Poética» y «Contrapoètica»,  dos textos de Leo Zelada

Arte Poética

He arrancado al dolor belleza
Y al crepúsculo dorado he pintado de tarde

Recorro solitario las bancas de esta ciudad
Buscando en una plaza oculta la voz del poema

Mis manos frías son el otoño
Que en diciembre sangran

"Un encuentro con las emociones: "Amo" y "Enero 4:30 am" - Conmovedores poemas de José Barroeta"

Poemas: "Amo" y  "Enero 4:30 am", de José Barroeta

Mi deseo no es huir de la vida sino fijarla
en lo que arrebata"


Amo

a quienes jugaron la vida
en una soga
en un disparo
en un salto al vacío
en la profundidad de un oleaje
invencible.

Amo y me contradigo frente a

'La muerte de mamá', un relato de Nieves Jurado


Mamá se suicidó bien entrada la noche. Hacía frío. Nunca pensé que lo haría, a pesar de que siempre amenazó con hacerlo.

- Los verdaderos suicidas no avisan. Si alguien quiere quitarse la vida lo hace y punto-me comentaba la vecina en un intento de tranquilizarme. Pero se equivocó.

Juana, la vecina, creía saber muy bien de lo que hablaba, porque había sufrido esa experiencia. Su marido se había suicidado hacía unos siete años.

Poemas: «Repatriarnos» y «Jazmines y verdugos», de Cristina Castello

Poemas: «Repatriarnos» y «Jazmines y verdugos», de Cristina Castello

Repatriarnos

Que hipocampos enamorados descuarticen el horror
Que bandadas de jacintos acuchillen la indiferencia
Que Orfeo guíe a Arcadia a libaneses y palestinos
Que Eurídice queme infiernos y funde la alegría
Que la paz se acune en partituras de Gounoud
Que huérfanos saciados impongan la justicia
Y sirocos enfurecidos asesinen la crueldad
Para donarnos con hambre de lluvia
Y repatriarnos en brumas de luz

Poemas: «La mano» y «La bestia de la aurora», de Luis Benítez


La mano

Esta mano que tiendo
y que te aguarda
es otro vano prodigio,
otro milagro inútil
de la serie infinita
que nos rodea en silencio.
En la mañana que ha dejado
atrás las dos vigilias,
la del insomnio y la del sueño,
que también es posible,
la contemplo a veces con ese solo asombro
que reservamos para lo extraño.

Poemas: «Borges» y «Nostalgia del futuro», de Antonio Miranda


BORGES

Para Elga Pérez Laborde

Trad. de Trina Quiñones


En el laberinto de los espejos

por caminos multiplicados

al infinito; allá en lo hondo

o en el comienzo.

Donde el tiempo y el espacio

se confunden, porque

coexisten memorias

del olvido.

"Relato de amor y locura en 'Tres días' de Juan Carlos Vásquez"


Al igual que la mayoría, poseo orgullo y debilidades; pienso en cosas, discuto, me voy, regreso, y tú vuelves con más fuerza. Incluso en los momentos de desequilibrio, tu rostro asoma y me hace reír ante la inestabilidad. Estoy exhausto. Todo es una cuestión de percepción; no dejes que los sentidos te engañen, siempre hay algo que se está fracturando y que revelará la sorpresa. Atrévete a imaginar. No importa si es un juego corto, solo hasta que los temperamentos se calmen y volvamos a herirnos en una discusión. Sí, es cierto, entonces regresaremos inevitablemente a elegir la personalidad que más odiamos del otro, como un círculo, como la rutina que tanto despreciamos y que solo cumplimos por la conciliación del sexo. (San Francisco, California, 2007)

El adusto realismo del Absinthe y el poema: "Oda a un ruiseñor", de John Keats


Viktor Oliva : El bebedor de absenta. (Pintura). Oda a un ruiseñor De John Keats. (Poema a la absenta).

La absenta es una de las bebidas más notorias y controvertidas de toda la historia. Utilizada por vez primera en la antigua Grecia con fines curativos, la primera receta propiamente dicha data de 1792, siendo el doctor suizo Pierre Ordinaire uno de los promotores de sus virtudes. Más tarde fueron los franceses quienes la dieron a conocer en el ámbito mundial.

"Una colección que mezcla lo sublime y lo provocativo: Cuentos Rojos de Susana Medina".

"Una colección de cuentos que mezcla lo sublime y lo provocativo: Cuentos Rojos de Susana Medina".

Edición bilingue Araña Editorial, 2012

‘Una voz escandalosamente bella e innovadora donde lo sublime y la risa encajan a la perfección’ Andrew Gallix, The Guardian.

‘Esta colección provocará un shock total a los fans de porno suave – E.L. James se topa con J.G. Ballard. Hace que la escritura y el BDSM sean peligrosos de nuevo. Moriros de envidia, establishment literario’ Stewart Home.

«De cómo el alcohol me ayudo en la vida», un relato de Juan Carlos Vásquez

Mi nombre es Fausto, tengo setenta y tres años. Ahora, sentado sobre un puente, rememoro con nostalgia tantos episodios de mi vida. Siempre llegan a mí después de la botella de turno. Preparo la mesa, dos copas, aunque esté solo. Es el mecanismo, junto a la música y un traje. Eso sí, tengo que estar presentable todo el tiempo. Lo que guardo a mi favor es la fe. Espero no herir ningún sentimiento en cuanto a la opinión de la sociedad sobre el compulsivo consumo del alcohol.

Juan Ramón Ortiz Galeano | Selección de Poesía


Foto: Juan Carlos Vasquez

Poetas en vilo y Pintores ausentes en el Taller Berbedel

Ven, Ensuciaparedes,

los Poetas reclamamos tu oficio
en este galpón de Pintores y Mecánicos de Inconciencia...

La “Sebadora” de Mates (la “Sebadora” de Almas),
ha introducido su rígido pulgar derecho

'Derechos en pro de tecnologías maquiavélicas', artículo por Raúl Allain


Igualdades imperfectibles ante la condición de libertad del ser humano

Las tecnologías (programación de ondas; medicina cuántica) desarrolladas por el proyecto MK Ultra, en nuestra realidad, indefectiblemente, se vienen empleando; y de manera más perniciosa aún, pues las ondas, frecuencias con respecto a las influencias en el cuerpo humano, son invisibles,

Canciones del Gólgota, Por Juan Arabia | Remembrances


año 5 -
versión 15
REMEMBRANCES


Sobre Canciones del Gólgota, de Juan Arabia

La edición del primer libro de poesía de un autor produce dos acontecimientos: uno en la vida de ese poeta y otro en la vitalidad misma del género.
Para el autor, significa ingresar en una nueva dimensión de su escritura, pues abandona el estadio anterior, cuando los poemas son escritos y guardados para sí y para el círculo aislado e íntimo.

ENTRADA DESTACADA

«Donde las mariposas revolotean creando turbulencias químicas», un texto de la escritora inglesa Susana Medina

   Photo ©Derek Ogbourne Estamos en el amor: un amplio espacio donde las mariposas revolotean. Pero tu cuerpo, pero mi cuerpo, encajan, todo...