'Regreso a Berlín', texto perteneciente al libro 'Noticias de Berlín', Cees Nooteboom

Fue en mayo, y fue en Los Ángeles. El presidente de la Loyola Marymount University, el reverendo Thomas P. O’Malley, de la Compañía de Jesús, me había invitado a la ceremonia de inauguración de una sección del Muro de Berlín, regalo de la ciudad de Berlín a la universidad. Iban a hablar diversas personas, entre ellas el cónsul general de Alemania, Hans-Alard von Rohr.

'Un recorte de prensa', relato de Eudora Welty


Había estado fuera, bajo la lluvia. Ahora estaba dentro, en la cabaña, delante de la chimenea, las piernas muy separadas, inclinada, moviendo malhumorada la rubia cabeza mojada, como un gato que se reprochase no ser más hábil. Hablaba consigo misma, solo un leve rumor balbuciente, apenas perceptible en la dispersión de aquella estancia.

'La estatua de la noche', relato de Clark Ashton Smith

Limitadas por un horizonte lejano, que desde cierto punto se encuentra muy remoto y parece fundido con la brillantez azul de un cielo metálico, contrastan el negro esplendor de sus formas marmóreas con el insuperable resplandor del sol. Construidas en el amanecer de los tiempos, por una raza cuyas tumbas en forma de torre y ciudades de altas cúpulas constituyen ahora un solo polvo con el de sus constructores en las lentas evoluciones del

'La breve vida feliz de Francis Macomber', relato de Ernest Hemingway


Ahora era hora de comer y estaban sentados bajo la doble lona verde de la tienda comedor, fingiendo que no había pasado nada.

—¿Queréis zumo de lima o limonada? —preguntó Macomber.

—Yo tomaré un gimlet —le dijo Robert Wilson.

—Yo también tomaré un gimlet. Necesito tomar algo —dijo la mujer de Macomber.

—Supongo que es lo mejor —coincidió Macomber—. Dígale que prepare tres gimlets.

'La carretera', relato de Ray Bradbury


La lluvia fresca de la tarde había caído sobre el valle, humedeciendo el maíz en los sembrados de las laderas, golpeando suavemente el techo de paja de la choza. La mujer no dejaba de moverse en la lluviosa oscuridad, guardando unas espigas entre las rocas de lava. En esa sombra húmeda, en alguna parte, lloraba un niño.

'Las moscas', un relato de Horacio Quiroga

Al rozar el monte, los hombres tumbaron el año anterior este árbol, cuyo tronco yace en toda su extensión aplastado contra el suelo. Mientras sus compañeros han perdido gran parte de la corteza en el incendio del rozado, aquél conserva la suya casi intacta. Apenas si a todo lo largo una franja carbonizada habla muy claro de la acción del fuego.

'Notas sobre el hecho de ver', por Siri Hustvedt


Ahora mismo, sentada ante mi escritorio, veo la pantalla, pero mi atención está centrada en esta frase. De hecho, si cobro conciencia durante un momento de todo lo que hay alrededor de las palabras, me distraigo: el fondo de pantalla azul del ordenador más allá del borde blanco de la página; varios iconos por encima y por debajo; mi escritorio abarrotado de notitas adhesivas pegadas sobre la

'Dos imágenes en un estanque', relato de Giovanni Papini

¿Sólo para volver a ver mi rostro en un estanque muerto, lleno de hojas muertas, en un jardín estéril, me detuve después de tanto tiempo en la pequeña capital? Cuando me aproximaba a ella no pensaba tener otro motivo que este.

  Regresando del mar y de las grandes ciudades de la costa, sentía el deseo de las cosas ocultas, de las calles estrechas, de los muros silenciosos y un poco ennegrecidos por las lluvias.

'Un hombre bueno es difícil de encontrar', relato de Flannery O'Connor

La abuela no quería ir a Florida. Quería ir a visitar a algunos de sus parientes en el este de Tennessee, y aprovechaba cualquier oportunidad para intentar que Bailey cambiara de opinión. Bailey era el hijo con quien vivía, su único chico. Estaba sentado a la mesa, en el borde de la silla, inclinado sobre la anaranjada sección de deportes del Journal.
—Ahora mira esto, Bailey —dijo ella—, mira esto, léelo.

'El comodin', relato de Kjell Askildsen


Un sábado por la noche, hacia finales de noviembre, me hallaba solo en casa con Lucy. Yo estaba sentado en el sillón junto a la ventana, ella junto a la mesa del comedor haciendo un solitario, últimamente no paraba de hacer solitarios, yo no sabía por qué, pensaba que quizá tenía miedo de algo. Hace mucho calor, dijo Lucy, podrías abrir un poco la ventana. Estaba de acuerdo en que hacía

Novela: 'La huida', de Françoise Sagan. Capítulo I


El «Chenard et Walcker» resplandecía bajo el hermoso sol de aquel junio de 1940, y resplandecía aún más porque estaba rodeado por una nube de vehículos polvorientos y ruidosos que lo seguían o lo precedían y, a veces, lo adelantaban por el otro carril. Toda esa caravana se arrastraba por una carretera nacional convertida en demasiado estrecha y jalonada por algún que otro árbol delgado

¿Fue un sueño? | Relato de Guy de Maupassant

 ¡La había amado locamente!

¿Por qué se ama? ¿Por qué se ama? Cuán extraño es ver un solo ser en el mundo, tener un solo pensamiento en el cerebro, un solo deseo en el corazón y un solo nombre en los labios… un nombre que asciende continuamente, como el agua de un manantial, desde las profundidades del alma hasta los labios, un nombre que se

'La litera superior', relato de Francis Marion Crawford

'La litera superior', relato de Francis Marion Crawford

Alguien pidió que trajeran cigarros. Habíamos hablado mucho, y la conversación empezaba a decaer; se había posado el humo del tabaco en los pesados cortinajes y el vino en aquellos cerebros capaces de languidecer. Era evidente que, a menos que alguien hiciera algo para levantar nuestros deprimidos espíritus, la reunión no tardaría en llegar a su término natural, y nosotros, los huéspedes, nos iríamos rápidamente a la cama. Nadie había dicho nada especialmente notable; es posible que nadie tuviera nada notable que decir.

'El disparo', relato de Alexander Sergeyevich Pushkin

'El disparo', relato de Alexander Sergeyevich Pushkin

Nos encontrábamos de guarnición en la pequeña localidad de X. Ustedes saben cómo es la vida de un oficial del ejército en semejantes circunstancias. Por la mañana, instrucción y picadero; después, la casa del jefe del regimiento o la taberna de algún judío; por la noche, el ponche y las cartas. En X no había ni una sola fiesta de sociedad, ni una sola muchacha casadera. Nos reuníamos los unos en casa de los otros, sin ver nada fuera de nuestros propios uniformes.

'El buitre', relato de Franz Kafka

Un buitre me estaba desgarrando los pies a picotazos. Ya había destrozado las botas y los calcetines y ahora me desgarraba los pies. Después de cada picotazo que me daba, se ponía a volar inquieto, describiendo círculos en torno a mí. Luego proseguía su tarea.

'Cicuta', relato de Varlam Shalámov

ASÍ lo acordaron: si los mandaban a un campo numerado, al campo especial Berlag, los tres se suicidarían; ellos a ese mundo numerado no irían.El típico error del presidiario. Cada preso se rige en el campo por el día vivido y cree que en alguna parte fuera de su mundo hay lugares peores que aquel en el que ha pasado la noche. Y es cierto. Esos lugares existen, y el peligro de que lo trasladen allí siempre pende sobre la cabeza del preso, ningún presidiario aspira a ir a otra parte.

"Franz Kafka": Un cruzamiento"

Tengo un animal peculiar; es mitad gatito y mitad cordero. Es parte de mi herencia paterna. Se ha desarrollado, pero tuvo que llegar a estar en mis manos para hacerlo. Antaño tenía más de cordero que de gatito; ahora tiene de los dos a partes iguales.

La cabeza y las garras son de gato; el tamaño y la figura, de cordero. De ambos son unos ojos centelleantes y salvajes, un pelaje suave y tupido, unos movimientos que tienen tanto de brincos como de lento deslizarse. Al lucir el sol, cuando está sobre el alféizar, se ovilla y ronronea. En la pradera corre como un loco y

'El misterio', relato de Léonidas Nicolaievich Andréiev

Experimenté una inmensa alegría. Yo era un estudiante pobre, sin un cópec en el bolsillo —había gastado los últimos en un anuncio solicitando un empleo—. Y tuve la suerte de encontrar un magnífico trabajo.

  Una nublada mañana de finales de octubre recibí una carta en la cual se me invitaba a presentarme en el Hotel de Francia, situado en la calle de la Marina. Hora y media más tarde y cuando la lluvia, que empezó a

'La cantera de grava', un relato de Ernst Jünger

Nos disgusta tanto releer los libros que hemos escrito justo porque frente a ellos parecemos falsificadores de moneda. Nos hemos adentrado en la cueva de Alí Babá y sólo hemos sacado a la luz un miserable puñado de plata. También tenemos la sensación de regresar a estados donde nos metamorfoseábamos como una serpiente se muda de su piel ajada.

'Caminar', texto de Henry David Thoreau


¿POR qué resulta a veces tan arduo decidir hacia dónde caminar? Creo que existe en la Naturaleza un sutil magnetismo y que, si cedemos inconscientemente a él, nos dirigirá correctamente. No da igual qué senda tomemos. Hay un camino adecuado, pero somos muy propensos, por descuido y estupidez, a elegir el erróneo. Nos gustaría tomar ese buen camino, que nunca hemos emprendido en

'La habitación oculta', relato de Neil Gaiman

Foto de George Becker

No temas a los fantasmas que pueblan esta casa; ellos

  son el menor de tus problemas.

  Personalmente, los ruidos que hacen me reconfortan.

  Los crujidos y pisadas en mitad de la noche,

  los objetos que desaparecen o cambian de sitio, a mí

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"Entrevistas y reportajes" en el mundo de las letras y las artes escénicas

Esta selección de entrevistas y reportajes realizados por Juan Carlos Vásquez para diversos medios y revistas, reúne a una amplia variedad ...