'Cartas 1966', texto perteneciente al libro 'La enfermedad de escribir', de Charles Bukowski


John Bennett publicó la poesía de Bukowski en varios números de la revista Vagabond en las décadas de 1960 y 1970.

[A John Bennett]
Finales de marzo de 1966
 
[…] a veces cuando me emborracho sale el editor que llevo dentro, se apodera de las pocas neuronas que me quedan, y se me ocurren ideas para publicar revistas, a saber:
(¡va en serio!)
1. Una Revista Contemporánea de Literatura, Arte y Música
o Una Revista de Literatura, Arte y Música Contemporáneos nada de poesía ni obras modernas, solo artículos con garra sobre el mundillo y, si es posible, reproducciones artísticas. por supuesto, yo mismo escribiría algunos de los artículos para asegurarme de que la revista tuviera vida y agallas. creo que es necesaria una revista así, pero dudo mucho que se ponga en marcha.
2. La Revista Papel de Váter la redactaría en papel de váter (nuestro lema sería «¡Nos importa una mierda!»), usaría papel carbón y luego pegaría el papel de váter en un papel normal y dibujaría una portada original para cada ejemplar.
3. (sin título) escribiría cada número a mano con tinta china y también haría óleos al pastel (distintos) para cada número, y las portadas tendrían una ilustración única y original. aprendí a escribir a mano muy rápido cuando pasé hambre de joven y no tenía máquina de escribir y enviaba todo usando el tintero. escribo más rápido usando mayúsculas que a mano alzada, o al menos antes era así. […]


El proyecto inconcluso Atomic Scribblings from a Maniac Age nunca vio la luz, y este dibujo acabó publicándose en una revista literaria en 1971.
 
El tipo anunció el libro y cobró los pedidos por adelantado, no responde a mis cartas y ahora todo el mundo pensará que soy un puto estafador, eso no es lo que más me molesta sino las largas noches que me pasé despierto hasta el amanecer, descojonándome, bebiendo, en pelotas en la cocina, manchándome de tinta china, dibujando por las paredes, sintiéndome casi vivo, para que ahora ese cabrón se quede con todas esas noches, todos esos dibujos y desaparezca con ellos. Me gustaría pillar a algunos de esos hijos de puta abriéndome la puerta de su casa, pero están muy tranquilos porque saben que no voy a ir por todo el país persiguiéndolos, es más fácil hacer otros cien dibujos. pues nada, ahí tienes otra historia patética para tus archivos. nunca olvides que no se puede confiar en los hombres de letras, antes me fiaría de las hormigas, los pigmeos, los artistas de las pajas, los chupapollas, los niños de mamá comemocos… casi, casi. recuerda que en agosto cumpliré 46 años, y aunque empecé este juego a los 35, he visto tanta mierda en 11 años que bastaría para bombardearlos a todos ellos. casi.


Lawrence Ferlinghetti, quien había fundado City Lights en 1953 y había publicado Aullido, de Allen Ginsberg, en 1956, publicó la Artaud Anthology en 1965; Bukowski la reseñó a comienzos de 1966 en el periódico Los Angeles Free Press.

image in Books & Ideas


[A Lawrence Ferlinghetti]
19 de junio de 1966
 
[…] no quería irme por las ramas, en cuanto a Artaud, caí en la cuenta de que muchas de sus ideas son parecidas a las mías; de hecho, mientras leía la antología era como si yo mismo hubiera escrito muchos de los pasajes… gilipolleces, claro está, pero es uno de los pocos escritores que me hace sentir como un niño aprendiendo a escribir, y casi nunca me siento así.
No te preocupes por las reseñas en Francia, esos cabrones siempre piensan que somos unos carcas… es una especie de estandarte que blanden hace siglos, es una caza de brujas y un conjuro de coños, es tu mejor libro, una maza con piernas y ojos. Mientras, me toco mis pobres huevos y tirito bajo el sol.
 

Jean y Veryl Rosenbaum publicaron la poesía de Bukowski en varios números de la revista Outcast entre 1966 y 1968.

[A Jon y Lou Webb]
11 de julio de 1966
 
Sí, Rosenbaum recibió el número de Ole con el poema sobre él, me escribió y tengo la carta por algún lado.
¡Salve, Hank! Rey de las birras.
Esperaba con ansia que tu poema en Ole, en respuesta al excelente artículo que publiqué en el número 1 de Outcast sobre el mundillo literario, me ofendiera. Me decepcionó mucho que apenas dijeras ¡ay! La queja era tan inaudible que hasta un pedo se oiría más. No me aburrió tanto tu percepción superficial de la situación como que hayas perdido gancho. De hecho, sabes tan bien como yo que no has escrito un poema que valga la pena desde Atrapa mi corazón…, a pesar del bombo y platillo que han recibido los dos libros siguientes. Veryl y yo te admiramos y nos preocupa tu declive artístico, por mucho que ahora seas más popular que nunca. Creo que estás por encima de eso. ¿Sabes que el seguro de Correos cubre el 50 % del coste de un tratamiento psicoterapéutico? Ojalá hagas algo para liberarte porque necesitamos y queremos poemas de primera para los siguientes números de Outcast.
Jean

Escrito en papel rosa con un membrete de Outcast. en el último número de la revista publicaron un poema mío con 3 o tal vez solo 2 palabras mal escritas, y no eran errores míos, sino que pusieron una «e» donde debería ir una «o» y cosas por el estilo. Los poemas de los otros autores no tenían erratas, no creo que haga falta decir lo obvio, pero es otro claro ejemplo de que tratar con Jean no termina de gustarme. Mi poema tal vez le decepcionara en lugar de ofenderle, pero bien que saca sus colmillos amarillentos en la carta. No hace falta ser psiquiatra para darse cuenta de que me la está devolviendo, estoy harto de este tío, por cierto, Correos ofrece media docena de seguros diferentes. Las tarifas varían, incluida la del «tratamiento psicoterapéutico». le encanta sacar el tema de Correos porque sabe que me está matando. Tampoco entiendo lo de «creo que estás por encima de eso», está metido con calzador entre 2 ideas con las que no guarda relación alguna. ¿soy el único que está majara? […]

El que Loujon publique un 3.er libro de Bukowski en 1967 o a principios de 1968 es lo único que evita que caiga muerto en medio de la calle, la remota posibilidad de que se haga realidad impide que arranque el papel pintado de las paredes y que me acueste con mujeres con las que no me apetece acostarme y que deambule bajo el sol con agujeros en el alma y los bolsillos, joder. Me alegra recibir la noticia tan pronto, podría empezar a buscar los poemas y pasarlos a limpio, me han aceptado poemas en 2 docenas de revistas literarias y hoy mismo he recibido un par de cartas de editores europeos que quieren ver lo que escribo, y mis dedos se sienten bien al tocar las teclas y el papel, ya no escribo como lo hacía en Atrapa mi corazón. hay quienes se molestan por eso, pero a mí me parece de lo más normal, escriba lo que escriba, ya sea bueno o malo, tiene que ser un reflejo de quien soy en estos momentos, los poemas sobre las putas y las borracheras tuvieron su momento de gloria, pero no puedo pasarme la vida escribiendo sobre lo mismo. Los norteamericanos siempre quieren una IMAGEN para todo, algo que etiquetar y clasificar, y no pienso dárselo, o aceptan a este viejo con agujeros en los calcetines frotándose los ojos y soñando con Andernach a las 4 de la tarde o no hay nada que hacer, el último poema que escriba será el poema que tendré que escribir entonces, me permito el lujo de tomarme esa libertad. […]
no, [John] Martin no suele venirme con sermones, intento que me hable más de él y de sus actividades. su impresor es un carca de cuidado, dile un día que te cuente cosas del impresor, en uno de mis poemas salía la palabra «joder», el impresor lo preparó todo menos esa palabra, dijo que no podía hacerlo, que nunca lo había hecho, le sugirió a Martin que usáramos un sello de caucho para estampar esa palabra. Dios mío, al final Martin no publicó el poema por culpa del impresor, dice que mis poemas son «sádicos», santo dios, vaya mundo lleno de pájaros de mal agüero.


[A Harold Norse]
2 de agosto de 1966
 
[…] sí, cuesta tragar a Creeley, pero creo que se está desesperando porque escribió un poema en el que veía a una mujer orinar en el lavabo, la mujer no meaba sino que orinaba y se ruborizaba, orinaba después de que él se la hubiera follado…, solo que Creeley no folla sino que hace el amor. pero el poema no terminaba de funcionar porque era obvio que estaba esforzándose por ser uno de los nuestros, es como si yo imitara a Creeley, veamos:
la columpié en el columpio
del parque, a mi hija, el cielo estaba allí, mi hija en el columpio, en el parque, y un día, pensé, mientras ella rozaba el cielo: tendré
mi oportunidad.
 

Michael Forrest, poeta coetáneo de Bukowski, también publicaba sus libros en Black Sparrow Press.


[A Michael Forrest]
Finales de 1966
 
[…] Esculpo en piedra no porque perdure sino porque está ahí y no replica como una mujer. Esculpo en piedra porque los 2 o 3 buenos hombres del futuro me leerán y se reirán. Eso me basta, es todo cuanto tengo.
Creo que gracias a (o a pesar de) mis 46 años en el infierno he conservado unos gloriosos y cobardes y maravillosos e insignificantes atisbos de pensamiento + unas carcajadas de loco debajo (quizá) de la uña del dedo gordo del pie izquierdo, lo cual me mantiene con vida entre el suicidio y la lucha.
Es un buen terreno neutral. Por supuesto, los terrenos neutrales no son contundentes ni altisonantes (o triunfales) desde un punto de vista artístico y público ni tampoco son adorables. En la mayoría de mis poemas camino por una habitación y estoy alegre/triste (no son las palabras adecuadas) de que tanto la habitación como yo estemos ahí en ese momento. Creo que he leído casi todos los libros, pero nunca nadie me había dicho eso, y ojalá lo hubieran hecho. Ya fuera N[ietzsche], Shope[nhauer]o el pretencioso y demagogo de Santayana. Cualquiera.



(Textos pertenecientes al libro «La enfermedad de escribir», Charles Bukowski).






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