«Tortura», un poema de Wislawa Szymborska


Nada ha cambiado.
El 
cuerpo es susceptible al dolor,
tiene que comer y respirar aire y dormir,
tiene piel delgada y la sangre justo debajo,
un adecuado surtido de dientes y uñas,
sus huesos son quebrables, sus articulaciones estirables.
En torturas todo esto se toma en cuenta.
   

Nada ha cambiado.
El cuerpo se estremece como se estremecía
antes de la fundación de Roma y después,
en el siglo veinte antes y después de Cristo.
Las torturas son como fueron, es sólo la tierra que se ha encogido,
y lo que suceda parece correcto al otro lado de la pared .

Nada ha cambiado. Es sólo que hay más gente,
además de las viejas ofensas otras nuevas han surgido,
reales, imaginarias, temporales, y ninguna
excepto el aullido con el que el cuerpo les responde,
fue, es y será siempre un aullido de inocencia
según la escala probada por el tiempo y tonalidad .

Nada ha cambiado. Tal vez sólo costumbres, ceremonias, danzas.
Sin embargo, el movimiento de las manos para proteger la cabeza es el mismo.
Las contorsiones del cuerpo, los tirones e intentos de alejarse,
sus piernas fallan, caen, las rodillas vuelan,
se tornan azules, se hinchan, salivan y sangran.

Nada ha cambiado. Excepto la dirección de las fronteras,
los bordes de bosques, costas, desiertos y glaciares.
En medio de estos paisajes vaga el alma,
desaparece, vuelve, se acerca, se aleja,
ajena a sí misma, evasiva, a veces segura, a veces insegura
de su propia existencia,
mientras el cuerpo es y es y es
y no tiene lugar propio.

Wislawa Szymborska (Polonia, 1923-2012)
Traducción de León Blanco.



Wislawa Szymborska

La escritora y poeta polaca nació en Prowent, localidad que fue absorbida por Bnin, la que a su vez hoy forma parte de Kórnik, cerca de la ciudad de Poznań. Su familia se trasladó en 1931 a Cracovia, cuando ella tenía 8 años, y a partir de entonces esta va a ser su ciudad donde cursará sus estudios y vivirá hasta su muerte.

Después de terminar la educación secundaria, trabajó en los ferrocarriles y, más tarde, ingresó en la Universidad Jagellónica a la carrera de Lengua y Literatura Polaca y Sociología, que no concluyó por problemas económicos.

En sus años universitarios comenzó a publicar poesía en periódicos y revistas (su primer poema publicado fueBusco la palabra, aparecido en el suplemento literario del diario Dziennik Polski en marzo de 1945 ), en una de las cuales trabajó como secretaria e ilustradora. En Vida Literaria, revista en la que entró en 1953, tuvo una columna de crítica (1968-1981). Su primer poemario apareció en 1952 (debería haber publicado su primer libro en 1949, pero no pasó la censura). Más tarde, repudiaría de sus dos primeros libros publicados, por estar demasiado apegados al realismo socialista.

Fue miembro del comunista Partido Obrero Unificado Polaco, del que con el tiempo se iría distanciando hasta adoptar una postura crítica (en 1957 ya comienza a tener contacto con disidentes, entabla amistad con Jerzy Giedroyc y colabora en su revista Kultura que se publica en París).

Traductora de obras literarias del francés, perteneció a la Unión de Escritores y la Asociación de Escritores, y obtuvo numerosos honores y premios, entre los que destaca el Premio Nobel de Literatura 1996.

Se la emparenta, geográfica, generacionalmente y por calidad, a escritores como Zbigniew Herbert o Czesław Miłosz, a quien admiró desde muy joven.




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