Desde Madrid: Una muestra del poemario «(r)Evolución» de Paty Liñán

Desde Madrid: Una muestra del poemario «(r)Evolución» de Paty Liñán

En las redes de tu mentira

Reconóceme, 
grandiosa pupila del ocaso.
Reconoce
que ya no piensas en mi nostalgia.
Que las estrellas arden
entre los versos más inmensos
de la infinidad.
Reconóceme, soledad, llévame en tu seno.

¿Ya no piensas en mí?

—no lo haces como antes de la lluvia—
Ahora no cantas tras el brillo de los pájaros
en la alcoba, ni en las briznas del destino,
sobre los ecos de las primeras puertas 
al abrirse, en los primeros puertos, 
los soplos, ni en los remolinos de la rota voz.
Las hambrientas mejillas 
de la niña que se fue, 
de la que ya no fue ruido,
breve triunfo ahora yerto.
Reconóceme 
entre tus sombras, en los coágulos 
de la espuma, entre los tétricos campos
que llevan a tu averno.
En los huecos de la hoguera 
donde quema ausencia,
en las briznas de la metralla, rolar pura
entre los flecos del formón.
Y en las cenizas renacer de una crisálida.

Me encuentro sin calavera,
llena de cascabeles mudos, engañaste
mis ganas, inyectaste tu sangre,
ofrenda que, a mis días,
en las redes de tu mentira.
Crees que me persigues en sueños,
en anhelos de otra vida.
¡Oh, cuadro vacío de hálitos!
Que me atrapan tus pies descalzos
en enlunados velos.
La amistad también pesa, amiga,
también duele y canta a la luna 
si se requiere.
Y puede ser, todas aquellas cosas
que creíamos hojas del rosal,
que brotan cerca del manantial más puro,
más vivo, más prístino.
Reconócelo.
Piensas en mí como adverbio 
pero de un lugar muy lejano.
Creerás en dos terrones de azúcar,
en dos gotas de miel,
pero tras pasar la verja 
comprobarás
que se diluyó todo ese amor.
Toda esa historia naranja del melocotón,
su dulzor fermentó.
¿Y no es verdad
que nos imaginas como dos pompas
de jabón que suben al cielo,
encontrándose en la cima?
El viaje fugaz 
de dos perlas de agua
en el ventanal que se separan.
Aquella burbuja explotó,
sobre la médula del tímpano,
entre aguas insobornables.
Reconoce, querida soledad,
que aún me quieres entre tus brazos,
que añoras el calor de mis manos
y asir mi cuerpo junto a ti.

Búscame, 
te estaré esperando 
donde el colibrí se alimenta del néctar
entre el verde de su plumaje.

Cuando cantabas
Reconóceme,
entre las cruces fecundas, entre la cerrazón de los colores,
reconóceme, ante la flora del cementerio, los anagramas
centenarios, las cerillas en el lindero del metaverso,
héroes en los acordes del desván.

Abrázame en tu hoguera de huesos, en la vigilia del jardín,
en el curso de las fuentes que presiden los arcángeles.
Abrásame, en las dóciles bocanadas,
en el ceniciento afónico musgo, esferas de pólvora,
en exhumadas edades enmarcadas
en la penuria del laberinto, en la lengua exiliada inmóvil,
en la miserable ausencia de besos,
alegorías de las esperanzas, 
bárbaras rosas que tiñen de azul,
despertares hambrientos de nuevas batallas,
glaciares de hojas yertas, 
de hermosos manantiales de pálida agua.
¿Dónde despierta la máscara de las pirámides enjauladas? 
¿Dónde el deseo de las carátulas de los árboles prometidos?

Cuando cantabas en los desérticos matices del vacío,
un tinte rosáceo esculpió en la niebla,
en los albores del crepúsculo.
Entonces fue cuando los extraños moradores
penetraron en tu ser,
cuando empaparon las jaulas de falsas fábulas,
el deseo fue incierto,
las víboras controlaron las brújulas y el relámpago,
el nido como un látigo,
una cripta en letanías, muestrario de arcillas,
la demencia del éxtasis.
No llega hasta ti la brisa.

Y al despertar creí ser nube engarzada a tus anillos.
Y no hallé cadenas que de mi pelo tiraran.

Apenas un rugido despertó, el fuego, el aliento furtivo 
entre los espejismos, entre la oscilación del tiempo
en la boca y el testimonial soplo que aspiran las sombras.
No dejó nada en tu jardín,
ni una migaja de lo que fue la maleza.
Entonces tu pequeño e inmóvil rostro
talló el presagio en tu garganta,
de par en par las puertas de la necrópolis,
los cajones leprosos,
ajados dibujos sobre la respiración.
A veces, llego a oír de nuevo la melodía
entre los cipreses.
Al filo de los vidrios enlutados
retumban los compases desordenados,
el mástil náufrago, la endecha bajo tu ventana,
su ramo de amarillos tulipanes, desborda trazos,
destrozando el refugio.

¿Cuánto quedó de tu piel roída, de mi boca callada,
mientras tu quebrado cuerpo moría?

*Los poemas pertenecen al poemario (r)Evolución publicado por Sial Pigmalión en junio de 2023 





Patricia Moreno Liñán (Paty Liñán) nace en un pequeño pueblo de la sierra madrileña. Una niña lectora, que con tan solo diez años ya devoraba narrativa y poesía. Empezó a preguntarse por lo que transmitían esos poemas y en cómo podría ella transmitir sus propios sentimientos.
 Mezcló la generación del 27 con su propio lenguaje y realizó sus primeros poemas con tan solo diez años. Inspiración y experiencias que le dan a algunos de sus poemas una vertiente lorquiana, creando imágenes que nos trasladan a ese mundo tan especial de la autora.
La evolución de sus versos a crecido convirtiéndose en lirico, repleto de imágenes y figuras literarias. Convirtiendo su poesía en algo más mística, de diferentes temáticas pero una abundante es la muerte y el ser.
Ha publicado en diferentes revistas como la explanada, Margen de luz, caminante, Ylatina, bemoralzarzal, revista poética azahar, revista trazos, Librújula o revista Artistas del vértigo. 
Sus poemas han sido seleccionados en varios concursos y su poema “Balada del río” recibió el segundo premio en el concurso de poesía CEPA EL PONTÓN y su poema “Abuelo” quedó seleccionado en el concurso internacional versos al aire VI.
Es miembro de AEN (asociación escritores de Madrid) de AEN (asociación escritores noveles) socia de Cedro (Centro Español de Derechos Reprográficos) de la asociación Verso Abierto, miembro de Recrearte Social, CREA y de la Asociación ACE.Miembro del Grupo Literario Guadiana.
También participó en el encuentro de poetas que se celebra en la Casa de Córdoba en Madrid y es asidua a los viernes poéticos en Nothing Hill Alcalá de henares.
Ha participado en recitales y eventos como en el I Festival Internacional Imprescindibles Moral, Festival Saelices Versum, sin tarima libros, la Nothing Hill cultural, Ateneo de Madrid, Vergüenza Ajena,”, Cortejando Fuego, aleatorio y deshojas flores y libros.
También ha participado en pequeñas obras de teatro.
Ha publicado tres poemarios “Sentimientos Erase una vez las estaciones” el primero en 2019con la editorial Diversidad Literaria, el segundo “La cuerda de los elementos” editorial Fanes 2021 y el tercero (r)Evolución en 2023 editorial Sial Pigmalión. Este último libro prologado por José María Triper y Carmen Salamanca coordinadora en grupo Cero.
También tiene uno digital titulado “Llueve en los columpios”.
 Sus poemas y relatos han sido elegidos para formar parte de varias antologías. También se encuentran en la Fonoteca, el fondo sonoro de poesía.
“Versos al aire IV” Diversidad literaria 
Antología “I y II Semper Verbum Antología Viernes Poéticos Notting Hill Bookshop”, 
Casa de Córdoba volumen IV
Antología “Suicidio salió del grupo” Bohemia ediciones
Actualmente cursa un taller de poesía en la gran escuela de Grupo Cero y realiza un curso en locución.
Está embarcada en varios proyectos literarios y acude a ferias de libro como “Retiro de Madrid” o “Valladolid”. Página de la autora.

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Ilustración: la imagen de portada ha sido remitida por la autora de la obra


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