Desde Alicante: «Hambre, frío y sangre» y «Sin techo», dos poemas de Esperanza Mira Picó

HAMBRE, FRIO Y SANGRE


Somos hambre, frio y sangre
Hambre…
de sentimiento sin ambages,
de corazones anhelantes,
latiendo sobre la tarde,
hambre…
de comprensión y coraje,
de abrazos indulgentes
ofrecidos mansamente
por la más querida gente.

Frio…
por el oscuro viaje
repleto de tempestades,
por los seres inocentes
sin futuro ni equipaje,
Frio…
Por las guerras inconscientes
que aniquilan tan cruelmente
la bondad de los valientes
con su locura indolente.

Sangre…
para afrontar adversidades,
para amar a los iguales
y soportar las maldades
que infligen los intolerantes,
Sangre…
que fluye como torrente
de vida inagotable,
porque es inalienable
que somos… hambre, frio y sangre.


SIN TECHO

Una sonrisa robó mi alma
desarmó mi viejo corazón
arañó mi vida acomodada
arrancando mi justa compasión.
Era la calle su triste casa
con todas las ventanas abiertas
a la helada noche y su fría voz,
me miró con los ojos limpios
como el cristal del nuevo rocío
que al amanecer da su esplendor.

El semblante de su joven rostro
no delataba su falta de amor
ni su hambre, ni su frio, ni el dolor,
humilde saludó mis pasos
y con su mano abierta me dijo adiós.
No era su tristeza la que habló
o mejor dicho la que se calló
el brillo de su oscura mirada
solamente delataba su ilusión
dejando perpleja a mi razón.

Sin nada ni nadie a su alrededor
con esa manta sucia y raída 
que le ofrecía su tibio calor,
con esa libertad abatida
como el vuelo de gaviota herida
que a pesar de toda desdicha
despliega sus alas con gran fervor.
Que inmensa grandeza la de su interior
que a pesar de su injusta pobreza
me miró, me sonrió, me enamoró.



Esperanza Mira Picó escritora, poeta y rapsoda natural de Barcelona y residente en Sax (Alicante). En 1975 se traslada a Valencia donde cursa estudios de inglés y francés en la Escuela Oficial de Idiomas, así como Relaciones Públicas y Programación de ordenadores. Su primer recital tuvo lugar en Valencia el día 9 de febrero de 1977 bajo la supervisión del ilustre poeta valenciano don Vicente Casp Verger cuando contaba con 19 años de edad.

Desde entonces hasta hoy, ha ido en aumento su pasión por la poesía, plasmándose algunos de sus trabajos en su primer libro: “ONIL VERSO A VERSO” y en un segundo poemario “CLAROSCURO”. Colaborando, además, en varios eventos y publicaciones literarias, tanto en verso como en prosa. Cuenta con un accésit del Ateneo de las Artes y las Ciencias de Alicante, otorgado en enero de 2017 por su trabajo poético “Vivencias”.


Photo by Dimi Katsavaris on Unsplash. (Public domain).

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