Desde Buenos Aires: «El laberinto de la soledad», un cuento de Celina Vadurro

Lleva mucho tiempo conectado, atrapado en el monitor, atento a las notificaciones del celular y a los mail de su bandeja de entrada. Durmiendo poco, comiendo solo lo que le entrega el repartidor en su domicilio. Entre cajas vacías de pizzas y empanadas siente un malestar extraño en el estómago. Aunque sabe que son nervios, es inexperto en resolver las cuestiones principales que lo arrastran a soportar su vida miserable.
Es incapaz de estar en silencio, las paredes absorben los incesantes sonidos de las series, la tv, los chat, la música y todo se transforma en ruido.
El anonimato en el edificio es completo. No conoce a sus vecinos a pesar de los años, prefiere las redes sociales, que se tornan por momentos enfermizas. Su entorno laboral se volvió digital. Escucha de vez en cuando un llanto cercano, piensa que le conviene ignorarlo, no sabe como enfrentarse al dolor ajeno. Continúa con el clásico movimiento de sus dedos frente al teclado. No siente curiosidad, ni compasión. No conoce la empatía. 
Todo su departamento está preparado para transitar ahí mismo las 24 horas del día, pero él no está preparado para que en el medio de una lluvia torrencial, lo abandone la electricidad. Escuchó el silencio de los enchufes, se sintió atrapado en un laberinto de caos y desamparo. La incomunicación fue extrema, el refugio se torno doloroso. Sin pensarlo, salió rápidamente y tocó el timbre del departamento vecino, se dio cuenta que debía golpear y lo hizo fuertemente.
Lo reciben amablemente, lo invitan a pasar. Durante un largo rato ejerce el poder de la escucha. Ambos comparten la soledad del desamparo. Presta sus oídos para entender la maraña de sentimientos que ella le cuenta. Presta sus oídos, lleva a su boca el fruto de poner en palabras todo lo vivido. Aprende a percibir y a sentir la presencia de como nace una historia de amor, que le indique la salida de tremendo laberinto.


Celina Vadurro nació en 1981 en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires. Es docente de educación primaria. Le gusta leer y buscar material sobre que leer. Escribe relatos para adultos y también infantiles. Mientras su mente imagina nuevos universos posibles, su mano busca nuevas historias para contar.


ILUSTRACIONES: La imágen ha sido remitida por la autora de la obra.
                                                                       

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