Poemas de Magdiel C. Midence

Catacresis

Me he dado todo lo que tenía;
mis voces flaquean a diario
bajo una infección de lagunas mentales.

No escribo por corazones rotos
ni por diligencias obstruidas,
mi cerebro se constriñe de acidez;
tomé la verdad por razón
y ahora me deshago entre versos…

Es indiscutible;
las cosas no surgen de la nada
y me arrebatan los temores;
sólo el llanto me ha quedado.

Probá con cianuro entonces

Es difícil con barbitúricos:
hoy no recuerdo lo de ayer
y oigo la canción que bailaba ella;
“pero que mal, fatal…”
la vida pasa factura
y no es justa…

“Esto es cosa de locos”

Cortate la garganta,
pero el amor no es sensato;
es difícil con barbitúricos.

Hoy nada es importante;
¡por qué putas me lo reprochás!

Nadie lo supo
hasta que lo recogieron vacío;
ella es una teoría.

“Esto es cosa de locos…”


Hola Felipe
Magdiel C. Midence

“Yo soy Felipe, no tengo alas, pero llevo una pluma en el zapato”
-Magdiel Midence-

¿Sabés?
No sé si hay marcha atrás,
somos demasiado distintos;
fracaso hasta con la vida;
hemos probado el sexo juntos
y nunca he podido darle un orgasmo.

Es mi único amor…
antenoche fui tras ella
y se me escondió…

Mi cama es una orgía de recuerdos;
Mañana, es lunes de nuevo.

Pornografía punto uno

Televisor encendido,
mis demonios hablan de evangelios
y el respeto a un dios todopoderoso,
tengo mi órgano reproductor
en posición vertical…

¡Maldita sea!
Me duele hasta la cabeza de tanto eyacular a la nada,
tengo una horda adherida en los colchones;
sin tomar en cuenta;
la ropa interior que dejaron olvidada.

Te quiero,
tanto te quiero,
que te quiero en demasía;
¡fornicar por dios!


Vayan y cuenten a todos; lo que ha sucedido

“Dylan es dios y dios no toca el puto piano…” -Joaquín Sabina-

Sé de una vez
y por todas
que el cielo es de los que lo arrebatan;
Dylan finge ser dios;
habemos pocos…

La existencia causa una hemorragia de poetas
en el culo de la estupidez…

Vení, chupala;
es buena para las muelas picadas,
mi dios hace tortillas,
con sus demonios…

Mi dios hace tortillas;
Y Dylan sólo tocó el piano esa vez;
Es que no es dios;
Habemos pocos…


Ser

Imaginense la trasgresión de universos;
Arroz chino en la freidera;
Muero de asco…

Y noten su destripado color de absurdidez,
Oblíguenlo a decirlo,
Soplen la puntita viril de su tinta;
Omitan su nombre
Y será peligro en sus ojos…

Jesús mi hermano,
Excitado de ansiedad;
Sumergite en su dolor:
Un día serás como él;
Inalienable;
Sufrí de él (maldita sea)

¿y? No jurés en vano; bajo su nombre.


Miedo

Siento miedo,
miedo,
a cosas olvidadas bajo los colchones;
inmundicia de la soledad,
miedo;
cadáver triste
de mis quehaceres;
paranoia mal viviente,
de fechas reconstruidas
a la hora de dormir.

Siento miedo,
miedo;
poesía engavetada
en los compartimentos de la vergüenza.

Miedo;
flores de metal
y fragancias mecánicas.

Judas, hizo el amor con mis verdugos…
Ahora; mi realidad es otra.



Magdiel C. Midence, Nació en Tegucigalpa, Honduras el 26 de enero de 1984.
Fue miembro del taller Edilberto Cardona Bulnes; impartido por el poeta fausto Maradiaga.
Magdiel ha publicado en varias antologías y revistas en Honduras y otros países,
actualmente trabaja como gestor cultural junto con sus compañeros del Grupo Literario Máscara Suelta (Los que son sus ex compañeros del ya disuelto taller, arriba mencionado), también es parte del grupo de Poesía y música experimental los Solistas (www.lossolistas.blogspot.com).

Es estudiante de la carrera de Lenguas Extranjeras en la U.N.A.H. (Universidad Nacional Autónoma de Honduras).


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